“El canto en la Iglesia” (Parte II)

“Cantate Dómino”

Por: Sor Beatriz Alceda Pérez, O.I.C.


“El canto en la Iglesia”

Parte II


Sor Filotea continuó su narración:

Durante los siglos XV, XVI, XVII y XVIII la música sacra fue de óptima calidad, verdaderas joyas del arte, cuyos principales creadores eran monjes y clérigos que también eran grandes estudiosos y científicos.

– ¿Qué pasó entonces en el siglo XIX?

– Comenzaron los abusos.  Cantar en la liturgia era casi lo mismo que cantar en la ópera y más que ceremonias religiosas parecían representaciones teatrales.  Por eso, el Papa Pío X promulgó el Motu Proprio en 1903.

– ¿Qué es el Motu Proprio? – preguntó Eleuterio

– Mira, el problema sobre la forma adecuada de cantar, sobre todo el canto llano fue muy discutida y debatida durante la segunda mitad del siglo XIX.  No había un consenso sobre el tema debido a que no se cuentan con partituras originales del canto gregoriano, sino que cada región había hecho su propia tradición en la forma de interpretar las obras.  Esto, aunado al pensamiento subjetivo de la época y a la misma falta de consenso en las formas interpretativas, dio como resultado la reforma promulgada por San Pío X.

– Entonces, ¿podríamos decir que el Motu Proprio quiso dar fin a todas estas polémicas? – preguntó Sigfrido.

– Sí, es la respuesta que el papa quiso dar ante el clamor general por todos los acontecimientos que se iban sucediendo en torno a la música sagrada, sobre todo al canto Gregoriano – puntualizó Sor Filotea.

– Pero… si no había partituras originales del Canto Gregoriano, ¿cómo es que tenemos el ‘Liber Usualis’?- volvió a preguntar Sigfrido.

– ¿qué es el ‘Liber Usualis’! – interrumpió Eleuterio.

CB068241– El ‘Liber Usualis’ es un libro donde están recopilados la mayoría de las piezas del Canto Gregoriano o mejor dicho Canto Eclesiástico Medieval.  En cuanto a la falta de partituras originales de este canto podemos decir que los monjes se dieron a la difícil tarea de gran parte de los estudios de restauración y regeneración de la música pero aun entre ellos había diferentes pensamientos y claves de interpretación.

– Hasta aquí todo va bien Filotea.  Algo ya nos habías platicado, pero dime, ¿qué fue lo que pasó después con el Concilio Vaticano II? – preguntó Sigfrido demostrando su pequeña erudición en el tema.

– Aguanta un momento Filotea, – exclamó Eleuterio – ¿me regalas un flan de los que vi allá abajo?

– ¡Pero qué maleducada soy!, ahora mismo les ofrezco algo…

Después de traer unos flanes, galletas y rompope, Sor Filotea se sentó y reanudó su conversación:

– El Concilio Vaticano II se clausuró en 1965 y entre los documentos que se promulgaron está el Sacrosanctum Concilium, donde se habla de la Liturgia y la Música Sacra pero…

En este punto de la charla Sor Filotea mudó su rostro y un deje de tristeza se asomó por sus ojos.

– ¿Pasa algo Filoteíta? – preguntó Eleuterio

– Pues lamento mucho la situación actual de la música sacra en la vida de la Iglesia…

– Por tu semblante me parece que no va del todo bien…

– Va del todo mal, Sigfrido.  Se ha hecho una muy mala lectura de los documentos conciliares y ahora hay más y peores abusos que los que había en tiempos del Papa San Pío X.

– ¿Como cuáles?

– Pues en primera ya no hay una preocupación por la correcta formación en la música sacra.  Con el pretexto de que la gente participe se han admitido cantos de muy baja calidad y se ha desterrado casi del todo el canto gregoriano y la polifonía vocal.  El documento Conciliar del que les hablo dice todo lo contrario.  Y para colmo, el órgano ha sido sustituido por un teclado en el mejor de los casos o por un conjunto de guitarras que, aunque bien intencionadas, no tienen el valor artístico ni la dignidad que se requiere para el culto y la alabanza a Dios.  Además en los usos “paganos” también se utilizan teclados y guitarras.  Si yo voy a una misa con tal música, obligadamente recordaré las fiestas de “bandas” y todas esas cosas.  Mi mente y mi corazón en vez de unirse a Dios se van bailar a no sé dónde.

Los chicos se quedaron casi mudos…

– ¡Rico el flan!, ¿verdad Sigfrido?

– ¡Anímate Filoteíta!, algo se podrá hacer, ¿o no?

– Pues… de un tiempo para acá se han organizado algunos seminarios, talleres, cursos y encuentros donde se está dialogando ampliamente sobre esta situación tan deplorable de la música sacra, pero parece casi imposible detener esta pandemia.

– ¡Filotea!, me pareces dramática

– ¿Dramática?, ¡Dramática es la situación!, y para colmo, tal parece que los organistas litúrgicos ya somos una especie en extinción…

– Cambiemos de tema Filoteíta, si no te nos vas a poner más dramática todavía.

– Pues creo que Filotea lleva algo de razón, Eleuterio.

– Miren chicos, lo importante en esto es que por lo menos aquí, en este Monasterio, hacemos nuestra pequeña y humilde aportación a la música sacra, para “gloria de Dios y provecho de nuestras almas”, porque dice el salmo 46: “Quoniam Rex omnis terrae, Deus psalliter sapienter” (“Porque Dios es el Rey de toda la tierra, cántenle sabiamente”), y de verdad que lo queremos hacer “sabiamente”.

Y cambiando el tema, comenzaron a hablar del latín y el griego…

Blog  publicado en sorfilotea.blogspot.com, el 19 de enero de 2009.

2 pensamientos en ““El canto en la Iglesia” (Parte II)

  1. ARNULFO dice:

    pregunta estwe portal es de la iglesia catolica romana,

    • sorfilotea dice:

      Muy estimado Arnulfo:

      Me parece una muy buena pregunta porque en realidad poca es la información personal que se da en el blog… SÍ, éste es un portal de la Iglesia Católica Romana aunque parezca que en algunas partes las críticas sean un poco fuertes. Su servidora, la dueña de este portal, dicho sea de paso, es una monja Concepcionista de vida contemplativa que ha hecho estudios litúrgicos y musicales en México y en España… Es difícil hablar para todo tipo de internautas pero espero que la información que encuentre en estas páginas le sea de utilidad.

      Le invito a visitar otros blogs que se acercan más al plano espiritual: http://www.sorfilotea.wordpress.com y http://www.infanciaespiritual.wordpress.com

      Espero esto le haya despejado todas sus dudas. Si desea alguna otra información, hasta abajo vienen mis datos y un e-mail donde puede escribirme. Agradezco su interés.

      Quedo de usted muy atentamente,

      Sor Beatriz Alceda, O.I.C.
      Monasterio Autónomo del Dulce Nombre de María y San Bernardo
      Av. Observatorio No. 72
      Col. Tacubaya
      11870 México, D.F.

      e-mail sorbeatriz@hotmail.com

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