2.- “Anarquía en la Música Sacra”

Para los interesados en algunas posturas de la Iglesia Católica sobre la música sacra les ofrezco el siguiente texto que está tomado de http://www.temas.cl

ANARQUÍA EN LA MÚSICA SACRA

“Se impone una enérgica “reforma”, radical, de ‘conversión’ hacia la norma de la Iglesia; ella tiene como punto cardinal el canto gregoriano”.

La ausencia de una oficina pontificia específica con perfil de autoridad sobre la música sacra ha llevado a la proliferación de cierta anarquía en este campo, por lo que es necesaria tal institución.

Es la sugerencia de monseñor Valentín Miserachs Grau, director del Pontificio Instituto de Música Sacra (PIMS), cuerpo académico y científico que, erigido por la Sede Apostólica, tiene sus orígenes en 1911.

En su edición del 5-6 de noviembre, «L’Osservatore Romano» recoge gran parte de la intervención en la que —en el Congreso por los 80 años de la fundación del instituto diocesano de música Sacra de Trento— monseñor Miserachs no dudó en apuntar: «en ninguno de los ámbitos tocados por el Concilio [Vaticano II] —y son prácticamente todos—, se han producido mayores desviaciones que en el de la música sacra».

«Jamás he perdido ocasión de denunciar una situación de degradación evidente en el campo de la música litúrgica, en Italia, pero no sólo», reconoció.

«¡Qué lejos estamos del verdadero espíritu de la música sacra, esto es, de la verdadera música litúrgica!», lamentó.

Reconoce la «dignidad y calidad de algunas composiciones de músicos locales y extranjeros, y el esfuerzo, en absoluto fácil, de dotar a nuestras liturgias de un digno repertorio musical».

Pero cuestiona: «¿Cómo podemos soportar que una oleada de profanidades inconsistentes, petulantes y ridículas hayan adquirido con tanta facilidad carta de ciudadanía en nuestras celebraciones?».

Es un gran error, en su opinión, pensar que la gente «deba encontrar en el templo las mismas necedades que se le propinan fuera», pues «la liturgia deben educar al pueblo —incluidos jóvenes y niños— en todo, también en la música».

«NOVA ET VETERA»

La realidad es que «mucha música que se escribe hoy, o se pone en circulación, ignora sin embargo no digo la gramática, sino hasta el abecedario del ate musical», deplora.

Y «sobre la base de una ignorancia general, especialmente en ciertas sectores del clero» —denuncia—, los medios de comunicación actúan como altavoz «de ciertos productos que, carentes de las características indispensable de la música sacra (santidad, arte verdadero, universalidad), nunca podrán procurar un auténtico bien a la Iglesia» .

Por eso —dice— «se impone actualmente una enérgica “reforma” en el sentido de una radical “conversión” hacia la norma de la Iglesia; y tal “norma” tiene como punto cardinal el canto gregoriano, ya sea en sí mismo que como principio inspirador de buena música litrúgica».

«Nova et vetera» —resume—: «el tesoro de la tradición y las cosas nuevas, pero enraizadas en la tradición».

Citando a monseñor Miserachs, el diario, como voz oficiosa de la Santa Sede, recoge que, «tras el Concilio Vaticano II, la ausencia de directivas vinculantes sobre la música sacra ha llevado a un abajamiento gradual del nivel artístico de los cantos litúrgicos».

Quienes en este ámbito «están llamados a hacer elecciones han tenido que trabajar autónomamente y con frecuencia sin competencia —prosigue—, perdiendo en muchos casos el contacto con la tradición y sobre todo con el principio inspirador representado por el canto gregoriano».

Éste —reiteró monseñor Miserachs— no debe quedarse en el ámbito académico, concertístico o discográfico, «no se debe momificar», sino que «debe volver a ser canto vivo, también de la asamblea, que en él encontrará el sosiego de las más profundas tensiones espirituales, y se sentirá verdaderamente pueblo de Dios».

Visto este panorama, son muchos los que se han dirigido al PIMS —confirma su director— como si se tratara de un órgano con facultades normativas en materia de música sacra, mientras que no es sino «una institución académica que tiene como misión la enseñanza —y naturalmente la práctica— de la música sacra».

«A mi juicio sería oportuna la institución de una oficina dotada de autoridad en materia de música sacra», sugiere.

«No es que sólo eso pueda bastar para resolver radicalmente el problema —admite—, pero me parece que, mientras no se disponga de tal instrumento, la acción de unos pocos, ya sean diócesis o territorios enteros, queda aislada, como si se tratara de una iniciativa privada».

Esta sugerencia no está vinculada —puntualiza— a «un eventual y ocasional restablecimiento del rito de Pío V», indicado hace pocos meses por Benedicto XVI.

«Volvemos sencillamente al Concilio Vaticano II para constatar que la voluntad de los padres conciliares exigía para el nuevo rito de Pablo VI que no hubiera que desviarse jamás de esta vía», concluye.

El Misal Romano promulgado por Pablo VI (procediendo a la reforma litúrgica, en 1970) —y reeditado dos veces por Juan Pablo II— es y permanece como forma normal u ordinaria de la Liturgia Eucarística de la Iglesia católica de rito latino.

Ciudad del Vaticano, noviembre 2007 (ZENIT.org).-

8 pensamientos en “2.- “Anarquía en la Música Sacra”

  1. mazjazu dice:

    Creo que la raiz del problema está en la propia formación del sacerdote. No tiene caso que se estén realizando congresos anuales mientras la formación musical en los seminarios esté por los suelos: enseñándoles a rasguear la guitarra (que no tocar)y limitándoles la visión hacia la genuina musica que antes llamban sacra y ahora litúrgica (¿por qué cambió el nombre?)De verdad que es lamentable que los mismos sacerdotes no distingan entre el carácter de la musica litúrgica y la música comercial: ya se escuchan los mismos ritmos dentro de la Iglesia que en un salón de baile, los mismos instrumentos que se tocan un día en los llamados antros se tocan los fines de semana en la Iglesia: ¿dónde quedó la solemnidad de la consagración de los instrumentos litúrgicos?
    “… Después de los Ritos iniciales de Bendición, el Obispo leyó las siguientes Invocaciones, a las que el órgano respondió con breves fragmentos musicales:

    1. Despierta, órgano instrumento sagrado: tú entonarás la alabanza de Dios, nuestro creador y nuestro Padre.

    El órgano respondió con un fragmento del Primer Verso de Cinco Versos para el Magnificat de Felipe Gorriti (1807-1878), alumno de Hilarión Eslava.

    2. Órgano instrumento sagrado, tú celebrarás a nuestro Señor Jesucristo, muerto y
    resucitado por nosotros.

    El órgano respondió con un fragmento del Preludio en do menor de Hilarión Eslava (1807-1878).

    3. Órgano instrumento sagrado, tú cantarás al Espíritu Santo que anima nuestras
    vidas con el soplo de Dios.

    El órgano respondió con un fragmento de A la Virgen de la Piedad (Saeta), de Tomás Elduayen O.M.C. (1882-1953)

    4. Órgano instrumento sagrado, tú elevarás nuestros cánticos y nuestras súplicas
    hasta María, la Madre de Jesús.

    El órgano respondió con un fragmento del Ofertorio sobre Ave Maris Stella de
    Hilarión Eslava (1807-1878)

    5. Órgano instrumento sagrado, tú traerás consuelo de la fe a los que están en
    pena.

    El órgano respondió con un fragmento del Cántico Espiritual de Nemesio Otaño
    S.J. (1880-1956)

    6. Órgano instrumento sagrado, tú proclamarás el amor a Dios, nuestro Padre,
    la gracia del Señor Jesús y la comunión del Espíritu Santo. Amén.

    El órgano respondió con un fragmento de la Elevación-Coral de la Misa III para
    órgano de Luis Urteaga (1882-1960)…” (RECUERDOS Y REFLEXIONES EN TORNO A LA REINAUGURACIÓN DEL GRAN ÓRGANO MERKLIN-SCHÜTZE DE LA CATEDRAL DE MURCIA REALIZADA EL 20 DE NOVIEMBRE DE 2008)
    Es necesaria fortalecer los estudios musicales en los seminarios y desde ahí comenzar a reordenar la música litúrgica. saludos

  2. Rogelio dice:

    Mas claro ni el agua, lamentablemente es poco o nulo el trabajo que se realiza para hacer conciencia de la importancia de la dignificación de la música litúrgica dentro de las Iglesias, es necesario retomar las normas y hacer que la conozcan todas las personas que de una u otra forma realizan un ministerio del canto dentro de la liturgia. Es INDISPENSABLE la formación de este aspecto en los seminarios y casas de formación religiosa, lástima que solamente sea una disposición y no una obligación el que se les otorgue este aspecto importantísimo en su formación ya que es ahí donde se puede generar una verdadera purificación en esta área de la música litúrgica y un verdadero cambio. Tengamos la fe que Dios en su ominisapiencia otorgará los medios necesarios para que esto sea una realidad concreta en la vida litúrgica de nuestros templos.

  3. DAvid dice:

    En mi comunidad, incluso en la arquidiócesis a la que pertenezco es común ver instrumentos de todo tipo, de “antros” y “bailes” y eso no quiere decir que le faltemos el respeto a la solemnidad de la misa o algo semejante, yo creo que no tiene nada de malo, creo, como amante de la música que en esencia todos los instrumentos son bellos, lo que hace el canto considero es la fe, es la espiritualidad, unificar todos hacia el canto gregoriano no es malo, al contrario, pero realmente quien se encargará de esto?. No estoy de acuerdo, aquí en mi país cada coro tiene su estilo y no por ello deja de ser bueno, creo que debería haber mas apertura hacia este tipo de música. En esté sentido musical, las otras religiones nos están ganando debido a esa apertura que los católicos no tenemos en ocasiones. Y finalmente, sabias palabras de un profesor sacerdote de España… “La iglesia en México no evoluciona porque siguen como en la edad media”…. Un saludo a todos.

    • André Rocha dice:

      Perdón David, no tiene nada de malo que a ti te guste un tipo de música y o algunos instrumentos en particular( siempre y cuando no ofenda a Dios ojo¡¡) , pero si debo señalar que la música que se interpreta en la misa o celebraciones litúrgicas, debe ser y tiene que ser con un verdadero esplendor y solemnidad propios del acto que allí se realiza, es restarle importancia a la santa misa, relajar en los cantos , sobretodo tomando en cuenta que la música allí interpretada juega un papel muy importante en la estado de espíritu que los asistente puedan tomar , la música bien interpretada , sacra , y verdaderamente católica sin nada de germen mundano, es un canal para que los fieles reciban gracias de todo tipo, esto por el lado de bien espiritual o mal espiritual que una música pueda hacer . Pero no hay que olvidar y es mas importante aún que la música sobretodo es un alabanza a Dios, y muchas veces una oración, es un ofrecimiento a Dios, y no puede ser entonces cualquiera, no puede ser tampoco una tarima donde YO voy a exponer mis cualidades musicales, quien interpreta música en una misa por el simple echo de sobresalir en sus cualidades musicales , está muy mal , y no entendió nada de lo que verdaderamente representa usar de esos dones para la alabanza a Dios y el bien a los demás. Por tanto yo no puedo sobreponer mis gustos musicales a lo que la iglesia sabiamente recomienda en cuanto a los cantos litúrgicos,me explico, yo no puedo decir por ejemplo , que tocare cumbia porque ami me gusta la cumbia, o rock porque me gusta el rock, es muy egoísta quien hace eso, la persona que tiene ese papel de interpretar música en una celebración litúrgica, ante todo debe pensar en que música me hace elevar el espíritu mas cerca de Dios , que ritmo me da mas paz en el alma, que mensaje me transmite motivos de reflexión, que música que siendo oración va a ser mejor atendida. Y es por eso que el gregoriano es la estilo musical oficial de la iglesia, es la perfecta la celebración litúrgica,, por muchas razones que después puedo explicar. Para terminar , le dejo con estas reflexiones: ” Dios no está en la agitación , donde hay orden está Dios” “La paz es la tranquilidad en el orden”

    • André Rocha dice:

      por cierto puedes decirle al sacerdote español, que ya bien decía el San Juan Pablo II , que en un futuro no muy lejano serian apóstoles de América que irían a re evangelizar Europa, por que será…. pues yo te digo , si a evolucionar te refieres a dejar de tener fe, aprobar leyes mundanas, no defender los principios católicos, pues prefiero quedarme primate, y por cierto no sirve de mucho la evolución porque si ves los indices de católicos y vocaciones religiosas en Europa cada vez baja mas, las iglesias son vendidas, convertidas en museos, discotecas, solo gente mayor va a misa, en muchos lugares los católicos son perseguidos , discriminados, prohibidos de practicar su fe, obligados a que sus niños aprendan aberraciones, he , que tal esa,?? Te recomiendo que te informes un poco y que si piensas “defender”” algo que es de la iglesia, cerciórate antes de que realmente formas íntegramente parte de ella.

  4. PALMA dice:

    LO QUE ME DA TRISTEZA ES QUE EN LOS CURSOS DE MUSICA LITURGICA DICEN DE LOS INSTRUMENTOS QUE SE DEBE UTILIZAR DESDE LA ANTIGUEDAD Y LA CATEDRAL METOPOLITANA QUE ES LA QUE DEBE PONER EL EJEMPLO TIENE SONIDOS ESTRUENDOSOS CON GUITARRAS ELECTRICAS BATERIA ETEC. , YA PARECE IGLESIA PROTESTANTE POR SUS GRANDES PANTALLAS Y SUS CAMBIOS TAN DRASTICO DE CANTOS O SERA QUE NOS ESTAN GANANDO LOS PROTESTANTES Y LO QUIEREN IMITAR.

  5. MARCOS VICTOR LARA CELESTINO. dice:

    MVLC.Creo que lo que debemos entender es que nuestra labor de ministros de música es que ,somos eso servidores del pueblo de Dios no somos entretenimiento ni mucho menos pretender petulantemente los unicos que podemos tocar o cantar en las misas, o saber que se debe tocar ,es muy cierto que los sacerdotes adolecen de una falta de apreciación músical sin duda pero seamos realistas. NO ES SU CULPA. Es de los barbaros que les han dado clases de que no lo se pero no llevan música mucho menos una intrducción a la música y sus efectos en la asamblea .En saber distingir entre un canto del espiritu a un canto petulante y en el mejor de los casos de un canto ingenuo pero muy pobre .E n mi parroquia se viven los efectos tristes de está realidad,Hay un órgano tubular pero no se toca, Ya se la misma cantaleta que van a decir, que no cualquiera lo puede tocar cierto pero de menos tomense la molestia de investigar si existe gente de la parroquia que puede tocarlo o porque no se forman grupos de estudio del órgano liturgico a alcance pero deveras al alcance de los fieles de cada comunidad.porque es muy lamenteble que sean tan pocas personas que acaparen el uso de los órganos de las comunidades catolicas ..Se le da preferencia a los grupos de rascaguitarras que al coro liturgico.Oremos por nuestras comunidades si pero hagamos algo ya si ya existen teclado portatiles de pilas por que no llevamos la música de órgano a las capillas que ni siquiera tienen energia electrica en lugar de ponderar las cualidades inegables si pero limitadas de los organos monumentales.gracias hasta luego.

  6. Tengo una duda, que considero genuina, pero antes de plantearla quisiera contextualizar y aclarar que no la comparto con ánimo de polemizar sino de realmente comprender y aprender. Si posteriormente se diera el caso de que las argumentaciones presentadas no me convenzan del todo, me permitiré seguir preguntando, pero siempre procurando hacerlo en caridad y respeto. Gracias de antemano por tomarse el tiempo para leer.

    Bueno, aquí mi contexto: Soy servidor en mi parroquia, a través de la música y la Pastoral Juvenil. En mis primeros años (hace aproximadamente 16, cuando cumplía 15 de edad) comencé a escuchar mucha música agradable, rítmica y ciertamente alocada, tanto para los eventos de evangelización (retiros, jornadas, etcétera) como para actos litúrgicos o de culto más sagrados (hora santa, la celebración Eucarística misma, etcétera). Conforme ha avanzado el tiempo me Dios me ha permitido conocer y vivir Su Palabra de una manera más profunda y no sólo sigo escuchando dicha música, sino que además mi repertorio se ha ampliado bastante; eso incluye, por su puesto, la música sacra más deleitosa y profunda, especialmente el canto gregoriano (obras básicas, Veni Creator, Panis Angelicus…), Palazón, Merch, Gabaraín… Como servidor en la música (me atrevo a autodenominarme “ministro de música”) al principio, como era de esperar, busqué “imitar” lo que escuchaba y veía en otras parroquias, alentando a mi párroco para que tocáramos con instrumentos más llamativos (bajo eléctrico, batería, guitarra eléctrica, etcétera), hasta que en su momento nos lo permitió justificándonos desde la consigna de que a veces es necesario sacrificar lo litúrgico en pro de lo pastoral. Sin embargo, otro párroco después quiso ajustar las cosas y aprendimos a disfrutar de la celebración de los Sagrados Misterios sin necesidad de tanto ruido, aunque definitivamente nunca nos inclinamos por la música sacra para las celebraciones, puesto que la consigna siguió siendo que la gente participara en misa y con órgano y demás, no nos parecía que las personas pudieran sentirse tan a gusto en la celebración. Lo que sí hicimos fue moderamos en los ritmos, dignificamos la manera de tocar los instrumentos, colocar cantos pertinentes, adecuados, y procurando que sea la Asamblea quien protagonice (como debe de ser): Nos ha dado buen resultado hasta ahora. Los cantos más movidos y los instrumentos más ruidosamente ejecutados (con su necesario grado de maestría también) los dejamos para cuestiones más “abiertas”: conciertos de evangelización, retiros, jornadas… Hasta aquí, mi contexto.

    Ahora contextualizaré mi duda. O más bien, plantearé los supuestos desde los cuáles la estoy planteando: Entiendo que la liturgia, con toda su mistagogia y riquezas, implica celebrar la fe, el misterio y la sacramentalidad que como Iglesia, como asamblea de Dios, nos concierne. Entiendo también que la música sacra, particularmente el canto gregoriano, es una aportación de la Iglesia Católica al mundo; sin embargo, no puede ser considerado como universal, primero por obvias razones, pues sus coordenadas geográficas e históricas son específicas. En este punto me detengo: no hay ninguna corriente en el arte que sea universal, así como no lo es el canto gregoriano, tampoco lo puede ser el canto védico, o las recitaciones de mantras, aunque seguramente tendrán adeptos en todo el mundo, esto no los hace universales, pues representa valores culturales, éticos y religiosos muy específicos. Sin embargo, la Palabra de Dios, encarnada, el misterio Pascual que da sentido a la experiencia e Historia Salvífica, a pesar de haber sido “dados” en coordenadas geográficas e históricas específicas, no responde sólo a sus necesidades sino a las de toda la humanidad, incluso visto desde el punto de vista del diálogo interreligioso, no se trata de “la superioridad” del mensaje de Jesús, por encima de los demás mensajes, pero sí (y definitivamente sí) de la experiencia de un Dios Vivo, que se encarna en nuestra historia y decide hacerse historia, hacerse pecado (lo dice Pablo) y sufrir el pecado de una historia que no entiende el Amor Verdadero (que es el mismísimo Dios, lo dice Juan) hasta ofrendar su vida y darnos vida con Su Sacrificio, Vida y Verdad en abundancia, Paz “no como la da el mundo”… El punto no es aquí (lo aclaro para cerrar esta contextualización y plantear en concreto mi pregunta) si la universalidad de Dios, revelado al mundo (a través de la historia del pueblo judío y encarnado también en su Iglesia, Reino, Misterio y Ministerio, y CELEBRADO en la ECUARISTÍA) es “superior” a otras manifestaciones de fe en el mundo (como el brahamanismo, el Islam…); el punto es señalar que como mensaje universal puede (y necesita) inculturizarse para que sea más asimiliable, comprensible, aplicable y encarnable en la vida de TODOS LOS PUEBLOS. Aquí, tengo entendido, en muchos lugares, los pastores máximos (nuestros obispos) han optado por adaptar (pero sin adoptar) formas celebrativas más propias de las regiones donde se encuentran (por ejemplo, celebraciones que incluyen baile en algunas tribus o

    En particular entonces, me he planteado la siguiente cuestión y desde las cuales surgen algunas otras: Si dicho Misterio (la Eucaristía) y dicha Iglesia (nosotros) gozan de un carácter católico (universal), ¿cómo es que la liturgia, solo adapta sus formas “externas” a la cultura de los pueblos y sigue considerando que el órgano y el canto son, por excelencia, los medios para celebrar el misterio Eucarístico? Las que se desprenden: ¿No habría que caer en cuenta de que al inculturizarse, lejos de ser “difuminado” entre las formas y las creencias (entiéndase también aquí las formas culturales o industriales menos decorosas), el Evangelio puede transformar (Metanoia) y trascender dichas formas? ¿Por qué no “abrir” y pensar la liturgia desde su universalidad y profunidad mistagógica, más allá de sus formas europeas? ¿Por qué una misa “solemne” solo es tal cuando se canta con formas, en su trasfondo, europeas-occidentales?

    Gracias nuevamente y espero una retroalimentación que permita el diálogo y el aprendizaje mutuo. Se aceptan recomendaciones bibliográficas, videos, blogs, comentarios personales y cualquier cosa bien intencionada y en el mismo tenor crítico. ¡¡GRACIAS EN VERDAD!!

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