Cápsulas sobre Música Litúrgica

Ofrezco, a continuación, las “Cápsulas sobre Música Litúrgica” de forma continua, según se van publicando.  Espero les sean de utilidad.

 

No. 1.

“Nada debe ocurrir en el templo que turbe, ni siquiera disminuya, la piedad y la devoción de los fieles; nada que dé fundado motivo de disgusto o escándalo; nada, sobre todo, que directamente ofenda el decoro y la santidad de los sagrados ritos y, por este motivo, sea indigno de la casa de oración y la majestad divina”. (Motu Proprio “Tra le sollecitudini” del papa San Pío X).

“Nada”: ni la decoración, ni la música, ni el equipo de sonido, ni los ornamentos, ni las flores etc., absolutamente nada debe haber que perturbe el ánimo de los fieles.

 

No. 2

El canto es  una de las partes de la celebración con aspectos nobles y a la vez difíciles.

Aspectos Nobles del Canto:

  • La comunidad celebrante se une al canto de Cristo Jesús que alaba al Padre e intercede por la comunidad.
  • Lo hace movida por el Espíritu, el auténtico maestro de canto, el único animador de la celebración, y es el que, en lo más íntimo, ora, gime, alaba, da gracias.
  • La comunidad se convierte en instrumento del Espíritu, que canta en nosotros, con nosotros y por medio de nosotros.
  • La comunidad terrenal se une al canto de la Iglesia celestial, que canta gozosamente a Dios y ensalza la victoria del Cordero con himnos inefables: “Unidos a los ángeles y a los santos, cantamos sin cesar el himno de tu gloria”. (Plegaria Eucarística).

Aspectos Difíciles del Canto:

  • La voz del Espíritu se encarna en palabras y músicas humanas para expresar el misterio de salvación y de fe.
  • La música depende del lenguaje cultural de un pueblo, de la calidad de sus textos, de la dignidad de su melodía, de la simbiosis perfecta entre palabra y música… y eso NO ES FÁCIL.

 

No. 3

  • Tanto la Celebración Eucarística, como los otros Sacramentos, la Liturgia de las Horas y hasta los Sacramentales son una CELEBRACIÓN, y como tal pide CANTAR en ella.

 

No. 4

  • Cantar celebrando o celebrar cantando es una manifestación visible, audible, sensible y gozosa de las realidades invisibles, de acontecimientos salvíficos actualizados y vividos intensamente en la fe de la Iglesia por la asamblea litúrgica.

 

No. 5

  • El canto en las diversas celebraciones litúrgicas, sobre todo en la Liturgia de las Horas ha acompañado siempre la peregrinación de la Iglesia, inseparablemente asociada a la oración de Cristo, su Esposo.
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