Concierto de Órgano en Santa Prisca

No suelo hacer esto pero…, les comparto el video que me hicieron en el Concierto de Órgano que ofrecí en la iglesia de Santa Prisca, en Taxco, Guerrero, hace un par de años.  Agradezco mucho a Verónica Ana Velázquez Paz la toma y edición del mismo.  Espero lo disfruten como lo disfruté yo.

Fue mi último concierto.  Después de él, he dedicado más tiempo a la docencia y a la dirección de coros.

“Señor, he nacido para cantar tus alabanzas

o he vivido en tu casa como un jilguerillo.

Dejaste caer en mi alma un destello de tu hermosura

y me hiciste artista para que viviese enamorado de Ti…

Por doquiera te escucho y te persigo amada Voz de la Belleza increada.

Y voy en pos de Ti como un eco lejano y torpe, dulce y obediente.

En mi pecho arde un secreto anhelo, Señor,

que mi canto sea agradable a Ti y también a los hombres…”

(Miguel Bernal Jiménez, 1910 – 1956)

XXXVI Congreso Nacional de Música Litúrgica, 2014

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LA DIMENSIÓN DE MÚSICA LITÚRGICA DE LA COMISIÓN EPISCOPAL PARA LA PASTORAL LITÚRGICA

 

CONVOCA:

 

A las Comisiones Provinciales y Diocesanas de Música Sacra, Directores y Profesores de Escuelas de Música Sacra, Profesores de Música Litúrgica en los Seminarios, Sacerdotes, Religiosos, Religiosas, Seminaristas y Ministros de Música Litúrgica al XXXVI CONGRESO NACIONAL DE MÚSICA LITÚRGICA, del 24 al 28 de febrero de 2014, teniendo como SEDE la Arquidiócesis de Monterrey.

El contenido temático de nuestros Congresos seguirá desarrollándose en el contexto de los 50 años de la Constitución “Sacrosanctum Concilium” sobre la Sagrada Liturgia, para adentrarnos en la comprensión y el espíritu del Año Litúrgico, a fin de vivir con la Iglesia y desde nuestro ministerio musical sus tiempos fuertes. Este Congreso lo dedicaremos a profundizar en el espíritu de la “Semana Santa”.

PRIMERA CONFERENCIA: “Domingo de Ramos, vínculo entre la Cuaresma y el Triduo Pascual”. Ponente: Mons. Felipe Aguirre Franco, Arzobispo Emérito de Acapulco

SEGUNDA CONFERENCIA: “La misa Crismal y la Institución de la Eucaristía”

Ponente: Mons. Gustavo Rodríguez Vega, Obispo de Nuevo Laredo

TERCERA CONFERENCIA: “Viernes Santo, Celebración de la Pasión y Muerte del Señor”

Ponente: Mons. Víctor Sánchez Espinosa, Arzobispo de Puebla

CUARTA CONFERENCIA: “La Solemne Vigilia Pascual” Ponente: Mons. Francisco Moreno Barrón, Obispo de Tlaxcala, presidente de la DEMUSLI

QUINTA CONFERENCIA: “La Música Litúrgica en la vivencia del triduo pascual”

Ponente: Mons. Robert Tirala, Presidente de la Federación Internacional de Pueri Cantores.

Tendremos, como en los congresos anteriores, diversos talleres: dirección coral, canto gregoriano, órgano, salmodia y edición de partituras. Tendremos también laudes solemnes, conferencias, algunos conciertos, momentos de intercambio y convivencia, y las Celebraciones Eucarísticas.

El Congreso da inicio con la comida del lunes 24 de febrero a las 2:00 de la tarde y concluye el jueves 7 por la noche.  El viernes 8 está organizado un paseo, para concluir con la comida a las 2:00 p.m.  Los conferencistas para este congreso, serán Obispos Mexicanos. Haremos también un espacio para que la Federación Mexicana de Pueri Cantores, vinculada a la Federación Internacional, se presente oficialmente a ustedes.

SEDE: GRAN HOTEL ANCIRA  www.hotel-ancira.com

CUOTA DE INSCRIPCIÓN POR PERSONA:

$ 3,600.00 habitación doble

$ 5,340.00 habitación individual

La llegada está programada durante la mañana del lunes para el registro, acomodo y alguna inscripción extemporánea a reserva de que haya lugar disponible.  Fecha límite para hacer su depósito: 31 de Enero de 2014, después de esta fecha se incrementará 300.00 pesos la cuota.  Favor de realizar el depósito correspondiente en Banamex, número de cuenta: 25094 Suc. 203 Colima, Col. a nombre de Gabriel de Jesús Frausto Zamora.

Informes con el Secretario de la DIMUSLI: Mtro. Gabriel de Jesús Frausto Zamora, 01 (312) 32362 82; Cel. 045 (312) 13 16 211; demusagrada@yahoo.com.mx ; Mtro. Rogelio Vázquez Carmona, rogespe@hotmail.com  o también en la página http://www.facebook.com/ObispodeTlaxcala

Les invitamos a disponernos para vivir intensamente esta experiencia de Iglesia, a fin de dar un renovado impulso al trabajo pastoral que venimos desarrollando en las Provincias Eclesiásticas y Diócesis de México.  Todo está listo para recibirlos ¡Hasta entonces!

Mons. Francisco Moreno Barrón
Obispo de Tlaxcala
Responsable del DIMUSLI

Concierto Navideño

Les comparto algunas fotos del pasado Concierto Navideño que ofrecí con el Coro de Pueri Cantores del Santo Niño Jesús ‘de las Suertes’, el pasado 5 de enero de 2014. También les dejo las notas del Programa de mano que elaboré.  Espero les agrade.

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Concierto Navideño

 Luces de colores, musgo, cacahuates, villancicos, piñatas, ponche, nacimientos, pastorelas, arrullos, cañas, velas, colaciones, Nochebuenas, procesiones, escarchas, panderetas, caramelos…

 Cuando escuchamos hablar del Niño Dios invariablemente se nos viene a la mente todo aquello que rodea una época muy especial que tenemos año con año: la Navidad.  Sin embargo, la adoración y veneración al Niño Dios es mucho más antigua de lo que podemos imaginar.  Tenemos datos, ya desde el siglo XIII, que nos narran cómo San Francisco, ingeniosamente hace una representación del nacimiento del Redentor, en lo que sería el primer nacimiento de la historia.  Su objetivo: adorar al Niño Dios, nacido en Belén.  Comenzó así a desarrollarse una gran devoción que tuvo diversas connotaciones en cada época, en cada sociedad y en cada contexto religioso, cultural y hasta político.  Así, hacia el siglo XVII encontramos muy arraigada esta tradición sobre todo en los monasterios femeninos, donde las monjas vertían todo su afecto y su piedad en venerar y cuidar  los Niños Dios que cada una en particular tenía.  En algunos monasterios se hizo costumbre que al momento de hacer su profesión solemne, la monja llevaba con un Niño Dios que ella vestía y cuidaba durante toda su vida religiosa.  Y precisamente en los monasterios del Virreinato se desarrollaron tradiciones fuertemente vinculadas con la devoción al Niño Dios.  Un ejemplo de ello lo encontramos en el Monasterio Autónomo del Dulce Nombre de María y San Bernardo, mejor conocido como ‘El Convento de San Bernardo’.  Desde tiempos inmemoriales los Niños Dios han formado parte de su patrimonio y en torno a su veneración se arraigan tradiciones que van desde la pequeña oración, triduo o novena hasta los arrullos, los cantos y las procesiones.  Los Niños Dios actualmente constituyen una parte importante en la piedad de nuestra vida monacal.

 Y como parte de las tradiciones del monasterio se tienen también tanto los Cantos que preceden a la Navidad, ya sea en el Adviento o en las Posadas, como los Villancicos y Arrullos que se cantan durante la misma.  En la biblioteca musical del monasterio se conservan partituras que en algunos casos superan el siglo de cantarse año con año para celebrar el nacimiento de Cristo.  Y todavía más.   Hay partituras que se guardan desde la época virreinal y que nos hablan de tradiciones y costumbres que todavía siguen vivas entre las hermanas y que el tiempo, con sus más variadas situaciones (Independencia, Exclaustración, Revolución, persecuciones, etc.), no ha podido borrar.

Es así como del repertorio navideño hemos hecho una muy breve selección de piezas, tanto para coro como del repertorio organístico, que nos hacen entrar de lleno en el espíritu navideño y nos dan una pequeña muestra de las tradiciones que laten con fuerza en el monasterio.  Son piezas de todas las épocas pero que significativamente forman un ropaje multicolor que año con año adorna la cuna del Niño Dios.

Sor Beatriz Alceda, O.I.C.

PROGRAMA

  1. Introit: Veni Emmanuel – Pietro A. Yon*
  2. Ven Niño divino – Trinidad Vázquez, S.S.I
  3. Cantemos, cantemos – Ricardo López, S.S.I./Trinidad Vázquez, S.S.I.
  4. Aria Pastorella – Valentin Rathgeber *
  5. Dormidito – T. A. Brambila, F.Sp.S.
  6. Mensaje de ángeles
  7. Joseph est bien Marié – Jean–Francois Dandrieu *
  8. Por el valle de rosas – Miguel Bernal Jiménez
  9. Duérmete ya mi Niño Dios – José Veloz
  10. Adagio del Concierto Grosso, Op. 6 No. 8 en Sol menor – Arcangelo Corelli *
  11. ¡Aleluya, aleluya!
  12. Duerme, no llores – José Guadalupe Treviño, M.Sp.S.
  13. Ofertorio (tema con variaciones) de la Sonata para Navidad – Miguel Bernal Jiménez *
  14. Duérmete Lucero – T. A. Brambila, F.Sp.S.

*Image Piezas para Órgano solo

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Sopranos

Aarón Castro Flores

Karina González Meza

Ieshua Antonio León Martínez

Karol Michael Miranda González

Jesús Sherlin Olivares Martínez

Karen Guadalupe Olivares Martínez

Fredy Rodríguez Rodríguez

Mariana Torres Huerta

Jennyfer Medrano Becerril

Jatziri Medrano Becerril

Mesosopranos

Daniela Castro Flores (Solista)

Margareth Eréndira Becerril Aguirre

Yaír Eduardo De la Cruz Ríos

Carlos Daniel Olivares López

Litzi Danae Ríos Palomeque

Arturo Rivera Morán

María Dolores Rodríguez Torres

Gabriela Ruvalcaba Huízar

Jetzy Ruvalcaba Huízar

Andrea Villegas Romero

Jesús Vladimir Villa Valdez

Ameyali Zavala Pérez

Yoloxochitl Villalpando

Coro de Pueri Cantores del Santo Niño Jesús de las Suertes

Monasterio Autónomo del Dulce Nombre de María y San Bernardo

Orden de la Inmaculada Concepción

 

Directora y Organista: Sor Beatriz Alceda, O.I.C.

Asistente: Yoloxochitl Villalpando Canales

“San Pío X: un Papa músico” (Última Parte)

Syrigma

Por: Sor Beatriz Alceda, O.I.C.

“San Pío X: un Papa músico” (Última Parte)

Riese, Italia, 1835 – Ciudad del Vaticano, 1914

San Pío X 3Ahora bien, la actividad musical del Papa Pío X en la etapa de su pontificado siguió siendo intensa como cuando era Canónigo, Obispo y luego Patriarca de Venecia.  El Motu Proprio es a la vez el Pórtico por el cual entraron las grandes reformas litúrgico-musicales de su tiempo y, a mi parecer, la gema preciosa que corona toda una trayectoria en este campo, piedra angular y documento capital de su pontificado.  Tal vez haya algunos otros puntos en los que destaca San Pío X, sobre todo en esta última etapa de su vida, pero siempre será recordado como el gran reformador de la música y quien asentó las bases para su ejecución: Santidad, belleza o bondad de formas y universalidad… todo un Código jurídico de la Música Sacra.

Durante su pontificado promovió el canto de los fieles en las iglesias y la formación litúrgico-musical en todas las parroquias.  Entre sus documentos, cartas y exhortaciones más destacadas tenemos:

– Carta sobre la restauración de la música sagrada dirigida al Cardenal Respighi, Vicario General de Roma (8 de diciembre de 1903).

– Breve dirigido a Dom José Pothier agradeciendo el envío del Cantus Mariales (14 de febrero de 1904).

– Carta Encíclica ‘Jucunda sane’ publicada en el XIII centenario de la muerte de San Gregorio Magno y en la que recuerda los trabajos realizados por San Gregorio Magno en la creación de la música sagrada (14 de marzo de 1904).

-Carta al Cardenal Arzobispo de Lion sobre la formación del pueblo en el canto gregoriano para su plena participación (21 de abril de 1904).

– Antes de cumplir el año como Vicario de Cristo promulga otro Motu Proprio sobre la Edición Vaticana de los libros litúrgicos en los que se contenían melodías gregorianas.  Nombra una Comisión especial para examinar los trabajos renovación (25 de abril de 1904).

– Carta a Dom Pablo Delette, Abad de Solesmes elogiando el trabajo de Dom Geranger, precursor en las reformas del canto gregoriano.

– Funda la Escuela Superior de Música Sagrada en Roma. (1 de enero de 1911).

– Un mes antes de su muerte manda que la Escuela superior se titule Instituto Pontificio de Música Sacra y que tuviera autorización para conferir diplomas en Canto Gregoriano, en Composición y en Órgano. (10 de julio de 1914).  Hago un breve paréntesis: Miguel Bernal Jiménez, el gran músico moreliano, (y a quien siempre he admirado), estudió en dicho Pontificio y obtuvo el más alto grado en las tres materias.

Está por demás decir que a pesar de tener más de un siglo de promulgación, y después de las reformas del Concilio Vaticano II seguimos buscando la dignificación de las celebraciones litúrgicas y luchando contra situaciones casi análogas.

Ya para concluir quiero transcribir algunas curiosidades de la vida ordinaria de San Pio X que nos comparte Antonio Alcalde:

  1. Por su vivacidad, espontaneidad, ocurrencia, humor burlesco… San Pío X era llamado ‘el rey de la mesa’.  A uno de sus compañeros que se mostraba demasiado académico, le impuso una pequeña multa por cada vez que dijera la palabra ‘lógica’.
  2. Siendo coadjutor en Tómbolo, construyó bastantes relojes de pared, algunos de los cuales existen todavía.
  3. Era obispo de Mantua, cuando se encontró inesperadamente en el pasillo de su palacio, muy de mañana, con un joven sacerdote que iba a realizar ciertos estudios en el archivo y biblioteca de Mantua.  No encontrando a ninguna de las hermanas, bajó a la cocina con el joven sacerdote y preparó el café.  Mientras lo preparaba y tomaban, hablaron largo y tendido.  Aquellos dos interlocutores serían más tarde San Pío X y S.S. Pío XI.
  4. Urbano VIII había ordenado que los Papas habían de comer solos, sin compañía alguna.  Pero a San Pio X le gustaba comer acompañado; como le indicaron la ordenación de Urbano VIII, contestó: ‘Perfectamente, mi glorioso antecesor dispuso que los Papas comieran solos; estaba en su perfecto derecho.  Ahora yo, con igual derecho, impongo lo contrario…’.
  5. Le gustaba bromear con su apellido Sarto (que en italiano quiere decir sastre).  Le recomendaron a cierto personaje para el capelo cardenalicio.  Parecía que él no estaba conforme y dijo: ‘No puedo contestarle.  Soy Sarto (es decir, sastre), no ‘sombrerero’, aludiendo al capelo que se le solicitaba.
  6. Cuando le llamaban Papa Santo corregía inmediatamente la frase diciendo que se equivocaban en una letra: Papa Sarto, no Papa santo.
  7. A comienzos de agosto de 1914, Pío X, muy afectado por el drama de la guerra que acababa de comenzar, cae enfermo de una bronquitis que le llevará a la tumba el 20 del mismo mes, el día de la primera gran batalla de la guerra, en Mohange (Lorena).  Al embajador austríaco, que le pidió una bendición para las tropas austro-húngaras que se disponían a invadir Bélgica, respondió: ‘Yo bendigo la paz’.

San Pío X 4Hay muchas otras cosas que podrían comentarse sobre San Pío X.  Tal vez en otra ocasión abordemos bien el tema de la escuela de Ratisbona y en contraparte el movimiento ‘Cecilianismo’.  También valdrá la pena volver sobre la gran obra realizada por los monjes de la abadía de Solesmes y todo el movimiento que generó previo a la restauración promulgada en el Motu Proprio de 1903.  Con todo, San Pío X será el gran parte-aguas en la historia de la música sagrada y referente obligadísimo en la dignificación de la liturgia.

“San Pío X: un Papa músico” (Parte II)

Syrigma

Por: Sor Beatriz Alceda Pérez, O.I.C.

“San Pío X: un Papa músico” (Parte II)

Riese, Italia, 1835 – Ciudad del Vaticano, 1914

San Pío X 5En 1875 el obispo de Treviso, Monseñor Zinelli, nombró a su secretario de cámara, Giuseppe Sarto, párroco de Fossalunga, además de director espiritual en el seminario y canónigo en la Catedral.  En 1879 quedó vacante la sede de ‘chantre’ en el cabildo de Treviso y fue ocupada por Don Giuseppe.  Siendo canónigo, en 1882 asistió al Congreso de Arezzo.  Allí habían acudido los principales musicólogos y gregorianistas del mundo entero, para unirse con los monjes de Solesmes contra las ediciones de Pustet de Ratisbona que estaban poco conformes con los trabajos ya realizados por los monjes.  En 1884 fue consagrado obispo de Mantua y en 1891 el papa León XIII lo nombró asistente al trono pontificio.   Siendo obispo él mismo llevó durante algún tiempo las funciones de rector, profesor de Teología y Moral y de Canto Gregoriano en el Seminario.  Quería él mismo enseñar a sus seminaristas la grandeza y el respeto debido a las cosas sagradas.  Es más, en las iglesias de la diócesis de Mantua, los sacerdotes debían preocuparse por la dignidad de la música y por lo mismo les pidió que ‘eliminen alborotos indignos’.  ¡Qué difícil encontrar hasta hoy pastores tan dedicados y comprometidos con la formación como lo estuvo San Pío X al frente de sus diversos ministerios!…  Además, Monseñor Sarto no sólo enfocó sus esfuerzos en el plano litúrgico.  Se sabe que trabajó por los inmigrantes y estudió los problemas sociales de su diócesis.  En resumen, trabajó incansablemente por la formación religiosa de los fieles y particularmente del clero, por la reforma del Canto Gregoriano y por las obras de carácter educativo y social.

En 1892 fue nombrado Patriarca de Venecia por el Papa León XIII.  En este punto me voy a permitir de nuevo citar textualmente a Antonio Alcalde en su ponencia de 2003: “En Venecia, como en Mantua, confesaba en las parroquias, comía con sus curas, visitaba a los enfermos y a los pobres, explicaba el catecismo a pequeños y grandes.  Trabajó en las temporadas cuaresmales como un operario más en la viña.  Los nueve años de su estancia en Venecia predicó el retiro mensual al clero.  Entre cualquier grupo de chiquillos podía encontrarse una tarde al Patriarca, como se le podía encontrar con los gondoleros, con los pescadores, o paseando con la gente más modesta.  Pero antes que a nadie entregó a sus sacerdotes sin reservas su gran corazón.  Repetidas veces salió a pública defensa del honor de algún sacerdote en la prensa.  Con frecuencia les decía a sus curas: ‘Fiaos de vuestro obispo’…”

En el plano litúrgico–musical buscó un retorno a las fuentes auténticas del canto gregoriano y organizó en San Marcos de Venecia la salmodia de las Vísperas del Domingo con la participación activa de hombres y niños.  Deseaba ardientemente que toda la asamblea tomara parte en el Ordinario de la Misa.

El 1 de Mayo de 1895 el Patriarca Sarto publica su carta pastoral sobre el canto y la música en la Iglesia.  En realidad, esta carta pastoral tuvo como origen las fiestas del centenario de la consagración de la basílica de San Marcos.  En el conjunto de celebraciones Don Giuseppe volcó sus energías en trazar un programa espléndido que contenía funciones de culto dignamente celebradas, ‘perfumadas en música limpia’ y un banquete amenizado con composiciones musicales nada menos que de Lorenzo Perosi.  Es por eso que en la ya mencionada carta pastoral toma severas disposiciones que más tarde veremos aplicadas a toda la Iglesia.  Y no se contentó con decretar dichas disposiciones sino que creó una comisión encargada de hacer observar estas normas.  Transcribo parte del texto que llama la atención para este espacio: “El canto y la música sagrada deben inflamar la devoción de los fieles por medio dela melodía y disponerlos a aceptar con mayor presteza en sí mismos los frutos de la gracia propios de los santos misterios solemnemente celebrados.  En consecuencia, la música sagrada, por la estrecha relación que tiene con la liturgia y con el texto litúrgico, debe participar en grado sumo de aquellas cualidades que son propias de este contexto y que pueden reducirse a tres principales: la santidad, la bondad del arte y la universalidad.”  Como podemos ver, esta carta pastoral es muy importante porque es ya un esbozo del Motu Proprio que promulgaría ocho años después y que para algunos de nosotros, el texto nos es ampliamente conocido.

Otra situación con la que tuvo que hacer frente el futuro Papa fue el conflicto con la escuela de Ratisbona.  Había en algunas regiones europeas toda una tendencia (y me atrevo a decir que, a pesar de las investigaciones, todavía sigue esa tendencia) de ejecutar el canto llano, sobre todo en su acompañamiento, con abundancia de acordes de forma que se pierde toda lógica en su fraseo y en sus líneas de expresión.  Ya desde 1833, Dom Prosper Guéranger, abad de Solesmes, rechazó lo que él llamaba el ‘martilleado’ del canto llano.  Él, junto con sus sucesores – Pothier, Mocquereau, y Gajard –, probaron que hay toda una riqueza de fluidez y vitalidad en el Canto Gregoriano y que era falso el fundamento silábico que había en la edición vaticana.  Es por eso que, cuando Pío X fue electo Papa, la restauración del canto gregoriano estaba muy avanzada fuera de las fronteras de Italia.  En este país fue más compleja la restauración debido a su fuerte influencia y tradición teatral y que durante décadas se había extendido en las iglesias y parroquias.

Y es que en realidad, desde el siglo XVIII y todo el siglo XIX la Iglesia fue bastante tolerante con respecto a la música.  La tendencia del ‘estilo teatral’ imperaba en la mayor parte de Europa a pesar de haber sus honrosas excepciones.  Tenemos por ejemplo en España el Padre Benito Jerónimo Feijóo (1676 – 1764), que en sus discursos y ensayos hacía una crítica de lo que se oía en su tiempo en las iglesias; el Rey húngaro, José II (el llamado rey sacristán a pesar de que hizo reformas poco agradables en la Iglesia católica de su imperio),  prohibió las misas con orquesta y mandó hacer un cancionero popular religioso al estilo de los luteranos.  Tenemos otra ilustre excepción: Camile Saint–Saëns (1835 – 1921), organista en París.  Se dice que “fue rogado por su párroco para que cambiara su repertorio severo, puesto que el público que concurría a la iglesia era el que frecuentaba la ópera cómica.  Saint–Saëns contestó al párroco: ‘Señor párroco, cuando yo vea que en el altar hacen lo que en la ópera cómica, tocaré como en la ópera cómica; pero mientras no sea así, no cambiaré de modo de tocar.”

 Hubo tal teatralización de la música en la liturgia, sobre todo en Alemania del Sur y en Austria, que precisamente en esta región nació una corriente que contribuirá e impulsará el retorno a la ‘música sagrada’.  Si nos atenemos a los datos que nos proporciona Antonio Alcalde, “el término ‘Música Sagrada’ apareció por primera vez en un documento eclesiástico, en el Sínodo provincial de Colonia en 1860, y la corriente culminará en 1868 con la fundación por el P. Franz Witt de la Unión General Ceciliana que recibirá desde 1870, con el papa Pío IX, la aprobación oficial de la Santa Sede”.

Los puntos más importantes de esta corriente eran: la distinción total de la música sagrada de la profana; es la que es apta para la majestad de los ritos; la música antigua constituye la auténtica e insuperable música sagrada de la Iglesia y en ella, eminentemente, el canto gregoriano y la polifonía de P. L. Palestrina.  Por lo tanto se rechazarán obras de los siglos XVII y XVIII por no ser gregoriano puro o la polifonía de Liszt y otros contemporáneos por su cromatismo.  Por eso llaman tanto la atención las obras de Lorenzo Perosi, por su estilo a la Palestrina en pleno siglo XX.  Hay que anotar sin embargo, que el papa Pío XII en 1958 amplía considerablemente el concepto de ‘Música Sagrada’ y permite en ello el canto gregoriano, la polifonía sacra, la música sagrada moderna, la música para órgano, y algo verdaderamente novedoso: el canto popular religioso y la música religiosa (Pío XII, Instrucción No. 4).

San Pío X 3Tenemos pues que solamente alguien como Don Giuseppe Sarto siendo ya el Papa Pío X pudo reaccionar con fuerza contra el ‘estilo teatral’ sobre todo el italiano, y lo hizo inmediatamente después de su entronización con la promulgación de su Motu Proprio el 22 de noviembre de 1903.  En este documento tenemos ya la importancia y función de los coros en la liturgia, el destierro total de las formas teatrales y todo aquello que tenga esas reminiscencias.  A mi juicio, uno de los párrafos más importantes del documento es éste:

“Nada, por consiguiente, debe ocurrir en el templo que turbe, ni siquiera disminuya, la piedad y la devoción de los fieles; nada que dé fundado motivo de disgusto o escándalo; nada, sobre todo, que directamente ofenda el decoro y la santidad de los sagrados ritos y, por este motivo, sea indigno de la casa de oración y la majestad divina”. (Motu Proprio, Introducción)…

Continuará…

“El Concierto en Santa Prisca”

Syrigma

Por: Sor Beatriz Alceda Pérez, O.I.C.

 

“El Concierto en Santa Prisca”

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El pasado 12 de octubre de 2013 ofrecí un Concierto en el marco del V Festival de Órgano de Santa Prisca, en Taxco, Guerrero.  No tengo costumbre de narrar este tipo de acontecimientos y menos si son casi personales pero en esta ocasión quiero compartir con todos algunos detalles tanto por los que no pudieron asistir como por los que me van siguiendo a través de estas publicaciones en la web.

El Programa estuvo conformado por piezas medianamente sencillas, de diversos compositores y de diversas épocas.  Esto con el fin de hacer accesible y digerible las piezas del repertorio organístico a todos los que me acompañaran sobre todo si no están familiarizados con la música de concierto.  El órgano de Santa Prisca es un instrumento barroco del siglo XVIII, totalmente construido conforme a la escuela española como casi todos los órganos tubulares históricos que tenemos en nuestro país (México).  Es de un solo teclado con registros partidos, es decir, de la tecla central hacia la derecha suenan con unos registros (hileras de tubos con diversos sonidos), y de la tecla central hacia la izquierda suenan con otro tipo de registros.  Hay que tener buenos conocimientos tanto de los múltiples registros como del repertorio organístico, para poder seleccionar adecuadamente las piezas que se van a ejecutar porque, debido a las características tan específicas de este tipo de órganos, no todo puede ser tocado, ni tampoco todo suena bien.

Les transcribo a continuación, junto con los títulos de las obras, todas las notas del programa que elaboré y que fueron leídas antes de cada pieza mientras yo aprovechaba esos espacios para colocar los registros del órgano.  Estas notas nos ayudan a introducirnos en lo específico de cada pieza y nos orientan en cuanto a su temática y su interioridad.

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Notas al Programa

  1. Gran Plein Jeu de la Suite en Primer Tono
  2. Basse et Dessus de Trompette de la Suite en Primer Tono

Louis – Nicolas Clérambault (1676 – 1749)

“Al entrar a un templo ocurre una especie de milagro: pasamos del mundo profano de nuestra existencia al mundo de lo sagrado; ingresamos al espacio y al tiempo de la divinidad…  Incluso los no creyentes pueden llegar a sentir algo distinto en un espacio sagrado, que los lleva a guardar silencio y asumir una actitud diferente a la habitual…”  (José Antonio Robles Cahero: Sonido, silencio y espacio: la música sacra y la arquitectura). 

Las presentes obras con las que abro este concierto son una selección de piezas típicas de la literatura organística francesa. La primera es una gran obertura con aire maestoso y solemne que perfectamente nos introduce en el ámbito del gran Dios, Rey y Señor.  La segunda pieza es una especie de duelo de voces.  La voz grave, en contraste con la aguda, hace gala de su virtuosismo y nos ofrece su canto muy al estilo de la corte francesa del siglo XVIII.

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1. Sonata en Modo I  d’Intavolatura per Organo e Cimbalo:

Verso I

Verso II

Verso III

Verso IV

2. Pastoral

         Doménico Zípoli (1688 – 1726)

Doménico Zipoli fue un compositor italiano nacido en el barroco del s. XVII.  Después de hacer estudios musicales ingresó en la Compañía de Jesús en Sevilla desde donde partió hacia América del sur para proseguir sus estudios y ordenarse sacerdote, cosa que nunca logró debido a su muerte prematura.  Sin embargo gran parte de las obras que escribió son sencillas, sin pretensiones y al parecer para escuchas no familiarizados con estructuras europeas.  Estas piezas son un ejemplo de ello.  Lo más probable es que hayan sido compuestas para evangelización de los pueblos andinos.  En esta ocasión escucharemos dos piezas de una pequeña colección de obras para órgano o clavecín.  La primera está subdividida en cuatro pequeños versos y la segunda es una Pastoral.  Las Pastorales eran piezas del repertorio típico de la Italia de los siglos XVII y XVIII, para el tiempo de Navidad.  Éstas reflejan el gozo y la paz por el nacimiento del Salvador, expresados en el ritmo de siciliana que tiene la 1ª. y la 3ª. parte.  A diferencia de otras pastorales, ésta incluye una parte central con ritmo más vivo y festivo que nos sugiere al pastorcillo que con su flauta brinca y se regocija por la llegada del Salvador.

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Marcha para trompeta

Anónimo

Una pequeña pieza que nos permite apreciar las posibilidades del órgano en sus registros llamados ‘de trompeta’ que en órganos estilo español son los tubos horizontales que frecuentemente están sobre la cabeza del organista.

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Voluntario V

Adagio

Andante Largo

Moderato

         Charles John Stanley (1712 – 1786)

El nombre de “voluntario” es el equivalente del tiento español y del ricercare italiano, es decir, una pieza frecuentemente con carácter de improvisación en que el autor busca, tantea, prueba lo que se puede hacer con un tema;  en algunas ocasiones va seguido de una especie de fuga, lo que lo convierte en un equivalente de los Preludios y Fugas de la escuela alemana.  En el caso de la presente obra Stanley nos presenta la estructura de una Sonata ‘de Iglesia’ cuyos movimientos lento-allegro-lento varían de la Sonata tradicional (allegro-lento-allegro).  Las sonatas ‘de Iglesia’ llegaron a su pleno desarrollo con el músico italiano Marcello Benedetto (con movimientos lento-allegro-lento-allegro), y se propagaron con rapidez por toda Europa.

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  1. Sanctus de la Misa IX Gregoriana ‘Cum Iubilo’
  2. Elevation sobre dos temas del Sanctus de la Misa IX ‘Cum Iubilo’

Dom Paul Benoit, O.S.B. (1893 – 1979)

Escucharemos primero todo el Sanctus gregoriano de la Misa IX  ‘Cum Iubilo’ dedicada a la Virgen María, armonizado de manera muy sencilla.  Al terminar escucharemos la Elevation, pieza con temas gregorianos, tomados del mismo Sanctus.  Estas ‘Elevaciones’, eran habitualmente ejecutadas en la misa durante la Consagración hasta antes del Concilio Vaticano II.  En la presente pieza tenemos al principio una pequeña célula del primer Sanctus gregoriano que se va repitiendo con variantes, como para reafirmar que sólo Dios es ‘Santo’; lo mismo sucede en el segundo tema que es parte del Benedictus gregoriano  y nos sugiere que sólo Dios es el ‘Bendito’.  En la parte final se fusionan los dos temas de manera magistral, dejándonos en un ambiente de eternidad.

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  1. Kyrie
  2. Sancta María in Cosmedin
  3. Ite, Missa est

Miguel Bernal Jiménez (1910 – 1956)

Tres piezas de del libro de ‘Catedral’ que es una colección de piezas compuestas por el músico moreliano Miguel Bernal Jiménez.  Su factura es de ejecución medianamente sencilla y para órganos o armonios con  pocos registros.  La verdadera riqueza de estas piezas está en su expresividad en la ejecución.  Personalmente, es costumbre mía incluir piezas de este gran maestro en mis programas de concierto, y esta ocasión no sería la excepción.  Primero tenemos ‘Kyrie’ que es la triple súplica de la misericordia de Dios evocado en la triple repetición del tema principal.  Sancta María in Cosmedin nos evoca uno de tantos templos europeos dedicados a la Virgen María y que nos produce una sensación de nostalgia y amor marianos.  La última pieza es el Ite, missa est.  Pequeña frase que significa “Ésta es la despedida”.  Con estas palabras se despedía a la asamblea al terminar la Misa católica hasta hace unos 50 años.  Pequeño también es el tema de esta pieza que se va desarrollando muy sencillamente, casi con timidez y que al concluir nos deja envueltos en un ambiente de sosiego y paz, como cuando termina la celebración litúrgica.

concierto Taxco, 2013 imag 6Como anotaba más arriba, la selección de piezas la hice tomando en cuenta los registros del órgano, sus características y sus posibilidades.  Busqué en todo momento que fueran piezas del repertorio sacro y que en su ejecución se explotaran al máximo los diferentes sonidos del instrumento.  Hay que hacer notar que tiene una muy buena trompetería, que son los tubos colocados de forma horizontal, muy a menudo por encima de la cabeza del organista, y cuyo sonido es mucho mejor apreciado desde el centro de la nave del templo que desde el coro mismo.  El órgano de Santa Prisca ha pasado por un buen proceso de restauración y aunque todavía le faltan algunos detalles, es una experiencia exquisita poder tocarlo y disfrutar cada uno de sus sonidos.

Imagen Al terminar el concierto, el público pidió la tradicional ‘propina’…  Toqué el famoso ‘Ofertorio’ del ya mencionado Doménico Zípoli, con ayuda de mi buen anfitrión y organizador artístico, Sebastián Hernández, que hizo de ‘bordón’ y que en todo el concierto me apoyó con la registración.  Fue un éxito rotundo: la ovación estalló para sorpresa mía… Bajé del coro y agradecí a todos sus efusivos aplausos y el haberme acompañado en uno de los pocos conciertos que me es posible dar…

Les pongo a continuación dos párrafos tomados de documentos del magisterio sobre la Música Sacra y que también incluí en las notas del programa.

“Entre los instrumentos a los que se les da entrada en las iglesias ocupa, con razón, el primer puesto el órgano, que tan particularmente se acomoda a los cánticos y ritos sagrados, comunica un notable esplendor y una particular magnificencia a las ceremonias de la Iglesia, conmueve las almas de los fieles con la grandiosidad y dulzura de sus sonidos, llena las almas de una alegría casi celestial y las eleva con vehemencia hacia Dios y los bienes sobrenaturales”.  (Músicae Sacrae, No. 18).

 “Es absolutamente indispensable que los organistas y demás músicos posean no sólo determinada pericia para tocar los instrumentos a ellos confiados, sino que además conozcan y penetren el espíritu íntimo de la Liturgia, a fin de que aun cuando tengan que ejercer su función improvisadamente, consigan embellecer la sagrada celebración, conforme a la verdadera naturaleza de cada una de sus partes, y hagan más fácil la participación de los fieles”  (Músicam Sacram, No. 67)

concierto Taxco, 2013 imag 5 

Quiero terminar con una frase del maestro Miguel Bernal Jiménez que siempre hago mía y con la que me gusta mucho concluir mis publicaciones: “Por doquiera te escucho y te persigo amada Voz de la Belleza increada.  Y voy en pos de Ti como un eco lejano y torpe, dulce y obediente.  En mi pecho arde un secreto anhelo, Señor, que mi canto sea agradable a Ti y también a los hombres…

 Sor Beatriz Alceda, O.I.C. 

Organista y Directora de Coro

 

¿Sólo así he de irme?,

¿como las flores que perecieron?;

¿nada quedará de mi nombre?,

¿nada de mi fama aquí en la tierra?:

¡Al menos flores, al menos cantos!

 (Cantos de Huexotzingo)

 

 

“San Pío X: un Papa músico” (Parte I)

Syrigma

Por: Sor Beatriz Alceda Pérez, O.I.C.

“San Pío X: un Papa músico”

Riese, Italia, 1835 – Ciudad del Vaticano, 1914

San Pío X 1“Las múltiples intervenciones del Papa San Pío X sobre la música religiosa, como sobre otros temas litúrgicos, orientaron decididamente a la Iglesia sobre una vida litúrgica impregnada de piedad, de gracia y de belleza inspirada.  No se trataba únicamente de indicaciones particulares limitadas a la música sagrada; detrás de estas normas precisas se encontraba una verdadera reforma que se veía alborear en la Iglesia”…

Así comenzaba Antonio Alcalde Fernández su participación en las Jornadas Nacionales de Liturgia en Madrid el año 2003.  Y continuaba citando unas palabras del benedictino Don Olivier Rousseau: “El movimiento litúrgico entró con San Pío X en un período enteramente nuevo.  Hasta entonces, ese movimiento litúrgico había sido patrimonio de algunos particulares en la Iglesia…  Alrededor de algunos monasterios que se habían manifestado como centros de vitalidad litúrgica, se agrupaban algunos sacerdotes y laicos que tenían las mismas ideas…; pero la inmensa mayoría del clero apreciaba poco un cambio de costumbres en la piedad y en los métodos de apostolado.  Sin embargo, desde el mismo momento en que el Cardenal Sarto vino a ser Papa y se hizo propagador oficial de la restauración litúrgica, cambiaron las cosas…”

Pero, ¿quién era el Cardenal Sarto, futuro Papa San Pío X?  ¿Por qué ubicamos su nombre con la Música Sacra y específicamente con la Música Litúrgica? ¿Qué hay detrás de la promulgación del Motu Proprio ‘Tra le sollecitudini’ de este Santo Pontífice?

En esta ocasión abordaremos la vida del Papa San Pío X, no a modo de biografía detallada sino mencionando solamente algunos aspectos importantes en su vida y ministerio y que lo fueron conduciendo a la inminente reforma de la música sacra llevada a cabo en los albores de su pontificado en 1903.

Giusepe Melchiorre Sarto nació en Riese, pueblo de la provincia de Treviso, en Venecia, Italia el 2 de junio de 1835.  Fue el segundo hijo de Giovanni Battista Sarto, cartero de profesión y de Margarita Sanson, costurera.  Realizó sus primeros estudios en su pueblo natal y después en el colegio (seminario menor) de Castelfranco.  Apoyado por su obispo ingresó en el seminario mayor de Padua hacia finales de 1850.  Fue ordenado sacerdote el 18 de septiembre de 1958.  Toda su vida estuvo marcada por el oficio de Pastor como lo atestiguan todas las etapas de su ministerio.

Desde muy joven se rodeó de los grandes músicos de su tiempo.  Ya seminarista fue gran amigo del organista de la catedral de Padua, el todavía célebre Don Luigi Botazzo (1845–1924) y de quien aprendió mucho.  Más adelante también entabló amistad con Oreste Ravanello (1871–1938), que por entonces era organista de la basílica de San Marcos en Venecia.  Cuando fue electo Papa, hizo migas con Licino Refice, que era uno de los más avanzados de la música religiosa en Italia y a quien después nombró primer director del Pontificio Instituto de Música Sagrada.  Finalmente, hay que mencionar al gran Don Lorenzo Perosi, que fue como su brazo derecho en la música durante su pontificado.

Ya desde su infancia, Giuseppe Sarto mostró fuerte inclinación por la música.  Al parecer, Don Pedro Jacuzzi, párroco de Riese, comenzó a darle sus primeras lecciones de música y canto.  Esto le valió para que en sus años de seminarista en Castelfranco lo nombraran maestro de capilla.

San Pío X 6Nos cuentan que al día siguiente a su ordenación sacerdotal, el ahora Don Giuseppe Sarto, fue nombrado vicario, es decir ‘ayudante’ del párroco en Tómbolo.  Este primer período pastoral fue fecundo: gran amigo de los niños y jóvenes; promovió la enseñanza de catecismo y aprovechaba para iniciarles en el canto gregoriano y en la música.  Formó una pequeña escolanía que cantaba en las grandes celebraciones del pueblo.

En 1967 fue nombrado párroco de Salzano, cargo que durará doce años.  Durante este período siguió la misma línea pastoral que en Tómbolo y que tan buenos resultados le dio.  Al parecer llevó a cabo varios proyectos que lo endeudaron fuertemente.  Aun así creó la Schola Cantorum con los niños y jóvenes del pueblo, dedicando gran parte de su tiempo en su educación y formándolos en la práctica del canto llano y la liturgia.  Con esto logró que en Salzano hubiera una especie de esplendor litúrgico que causó gran admiración entre el clero y el pueblo.

Vale la pena señalar que para el futuro Papa las ceremonias y el canto eran un medio eficaz para fortalecer la ‘comunidad de los fieles’ y revitalizar el fervor del pueblo por medio de una asistencia activa en la Misa.  Es suya la frase: ‘No se debe cantar ni orar durante la Misa; se debe cantar y orar la Misa’; al igual que esta otra: ‘Quiero que mi pueblo cante bella, hermosa y artísticamente’, frases que a juicio de Antonio Alcalde “contienen ya toda una actitud de piedad litúrgica y cuyos aspectos posteriores sólo serán su desarrollo”.  En los primeros años de su pontificado escribió alguna vez: “Estoy convencido, gracias a una larga experiencia, de hasta qué punto las puras armonías del canto eclesiástico, tal como lo exigen la santidad del templo y las ceremonias sagradas que en él se realizan, influyen admirablemente en la piedad y en la devoción y, por consiguiente, en el verdadero culto divino”, (Carta de bendición a la ‘Resegna Gregoriana’, 27 de agosto de 1903).

 Continuará…