“El Concierto en Santa Prisca”

Syrigma

Por: Sor Beatriz Alceda Pérez, O.I.C.

 

“El Concierto en Santa Prisca”

 concierto Taxco, 2013 imag 1

El pasado 12 de octubre de 2013 ofrecí un Concierto en el marco del V Festival de Órgano de Santa Prisca, en Taxco, Guerrero.  No tengo costumbre de narrar este tipo de acontecimientos y menos si son casi personales pero en esta ocasión quiero compartir con todos algunos detalles tanto por los que no pudieron asistir como por los que me van siguiendo a través de estas publicaciones en la web.

El Programa estuvo conformado por piezas medianamente sencillas, de diversos compositores y de diversas épocas.  Esto con el fin de hacer accesible y digerible las piezas del repertorio organístico a todos los que me acompañaran sobre todo si no están familiarizados con la música de concierto.  El órgano de Santa Prisca es un instrumento barroco del siglo XVIII, totalmente construido conforme a la escuela española como casi todos los órganos tubulares históricos que tenemos en nuestro país (México).  Es de un solo teclado con registros partidos, es decir, de la tecla central hacia la derecha suenan con unos registros (hileras de tubos con diversos sonidos), y de la tecla central hacia la izquierda suenan con otro tipo de registros.  Hay que tener buenos conocimientos tanto de los múltiples registros como del repertorio organístico, para poder seleccionar adecuadamente las piezas que se van a ejecutar porque, debido a las características tan específicas de este tipo de órganos, no todo puede ser tocado, ni tampoco todo suena bien.

Les transcribo a continuación, junto con los títulos de las obras, todas las notas del programa que elaboré y que fueron leídas antes de cada pieza mientras yo aprovechaba esos espacios para colocar los registros del órgano.  Estas notas nos ayudan a introducirnos en lo específico de cada pieza y nos orientan en cuanto a su temática y su interioridad.

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Notas al Programa

  1. Gran Plein Jeu de la Suite en Primer Tono
  2. Basse et Dessus de Trompette de la Suite en Primer Tono

Louis – Nicolas Clérambault (1676 – 1749)

“Al entrar a un templo ocurre una especie de milagro: pasamos del mundo profano de nuestra existencia al mundo de lo sagrado; ingresamos al espacio y al tiempo de la divinidad…  Incluso los no creyentes pueden llegar a sentir algo distinto en un espacio sagrado, que los lleva a guardar silencio y asumir una actitud diferente a la habitual…”  (José Antonio Robles Cahero: Sonido, silencio y espacio: la música sacra y la arquitectura). 

Las presentes obras con las que abro este concierto son una selección de piezas típicas de la literatura organística francesa. La primera es una gran obertura con aire maestoso y solemne que perfectamente nos introduce en el ámbito del gran Dios, Rey y Señor.  La segunda pieza es una especie de duelo de voces.  La voz grave, en contraste con la aguda, hace gala de su virtuosismo y nos ofrece su canto muy al estilo de la corte francesa del siglo XVIII.

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1. Sonata en Modo I  d’Intavolatura per Organo e Cimbalo:

Verso I

Verso II

Verso III

Verso IV

2. Pastoral

         Doménico Zípoli (1688 – 1726)

Doménico Zipoli fue un compositor italiano nacido en el barroco del s. XVII.  Después de hacer estudios musicales ingresó en la Compañía de Jesús en Sevilla desde donde partió hacia América del sur para proseguir sus estudios y ordenarse sacerdote, cosa que nunca logró debido a su muerte prematura.  Sin embargo gran parte de las obras que escribió son sencillas, sin pretensiones y al parecer para escuchas no familiarizados con estructuras europeas.  Estas piezas son un ejemplo de ello.  Lo más probable es que hayan sido compuestas para evangelización de los pueblos andinos.  En esta ocasión escucharemos dos piezas de una pequeña colección de obras para órgano o clavecín.  La primera está subdividida en cuatro pequeños versos y la segunda es una Pastoral.  Las Pastorales eran piezas del repertorio típico de la Italia de los siglos XVII y XVIII, para el tiempo de Navidad.  Éstas reflejan el gozo y la paz por el nacimiento del Salvador, expresados en el ritmo de siciliana que tiene la 1ª. y la 3ª. parte.  A diferencia de otras pastorales, ésta incluye una parte central con ritmo más vivo y festivo que nos sugiere al pastorcillo que con su flauta brinca y se regocija por la llegada del Salvador.

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Marcha para trompeta

Anónimo

Una pequeña pieza que nos permite apreciar las posibilidades del órgano en sus registros llamados ‘de trompeta’ que en órganos estilo español son los tubos horizontales que frecuentemente están sobre la cabeza del organista.

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Voluntario V

Adagio

Andante Largo

Moderato

         Charles John Stanley (1712 – 1786)

El nombre de “voluntario” es el equivalente del tiento español y del ricercare italiano, es decir, una pieza frecuentemente con carácter de improvisación en que el autor busca, tantea, prueba lo que se puede hacer con un tema;  en algunas ocasiones va seguido de una especie de fuga, lo que lo convierte en un equivalente de los Preludios y Fugas de la escuela alemana.  En el caso de la presente obra Stanley nos presenta la estructura de una Sonata ‘de Iglesia’ cuyos movimientos lento-allegro-lento varían de la Sonata tradicional (allegro-lento-allegro).  Las sonatas ‘de Iglesia’ llegaron a su pleno desarrollo con el músico italiano Marcello Benedetto (con movimientos lento-allegro-lento-allegro), y se propagaron con rapidez por toda Europa.

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  1. Sanctus de la Misa IX Gregoriana ‘Cum Iubilo’
  2. Elevation sobre dos temas del Sanctus de la Misa IX ‘Cum Iubilo’

Dom Paul Benoit, O.S.B. (1893 – 1979)

Escucharemos primero todo el Sanctus gregoriano de la Misa IX  ‘Cum Iubilo’ dedicada a la Virgen María, armonizado de manera muy sencilla.  Al terminar escucharemos la Elevation, pieza con temas gregorianos, tomados del mismo Sanctus.  Estas ‘Elevaciones’, eran habitualmente ejecutadas en la misa durante la Consagración hasta antes del Concilio Vaticano II.  En la presente pieza tenemos al principio una pequeña célula del primer Sanctus gregoriano que se va repitiendo con variantes, como para reafirmar que sólo Dios es ‘Santo’; lo mismo sucede en el segundo tema que es parte del Benedictus gregoriano  y nos sugiere que sólo Dios es el ‘Bendito’.  En la parte final se fusionan los dos temas de manera magistral, dejándonos en un ambiente de eternidad.

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  1. Kyrie
  2. Sancta María in Cosmedin
  3. Ite, Missa est

Miguel Bernal Jiménez (1910 – 1956)

Tres piezas de del libro de ‘Catedral’ que es una colección de piezas compuestas por el músico moreliano Miguel Bernal Jiménez.  Su factura es de ejecución medianamente sencilla y para órganos o armonios con  pocos registros.  La verdadera riqueza de estas piezas está en su expresividad en la ejecución.  Personalmente, es costumbre mía incluir piezas de este gran maestro en mis programas de concierto, y esta ocasión no sería la excepción.  Primero tenemos ‘Kyrie’ que es la triple súplica de la misericordia de Dios evocado en la triple repetición del tema principal.  Sancta María in Cosmedin nos evoca uno de tantos templos europeos dedicados a la Virgen María y que nos produce una sensación de nostalgia y amor marianos.  La última pieza es el Ite, missa est.  Pequeña frase que significa “Ésta es la despedida”.  Con estas palabras se despedía a la asamblea al terminar la Misa católica hasta hace unos 50 años.  Pequeño también es el tema de esta pieza que se va desarrollando muy sencillamente, casi con timidez y que al concluir nos deja envueltos en un ambiente de sosiego y paz, como cuando termina la celebración litúrgica.

concierto Taxco, 2013 imag 6Como anotaba más arriba, la selección de piezas la hice tomando en cuenta los registros del órgano, sus características y sus posibilidades.  Busqué en todo momento que fueran piezas del repertorio sacro y que en su ejecución se explotaran al máximo los diferentes sonidos del instrumento.  Hay que hacer notar que tiene una muy buena trompetería, que son los tubos colocados de forma horizontal, muy a menudo por encima de la cabeza del organista, y cuyo sonido es mucho mejor apreciado desde el centro de la nave del templo que desde el coro mismo.  El órgano de Santa Prisca ha pasado por un buen proceso de restauración y aunque todavía le faltan algunos detalles, es una experiencia exquisita poder tocarlo y disfrutar cada uno de sus sonidos.

Imagen Al terminar el concierto, el público pidió la tradicional ‘propina’…  Toqué el famoso ‘Ofertorio’ del ya mencionado Doménico Zípoli, con ayuda de mi buen anfitrión y organizador artístico, Sebastián Hernández, que hizo de ‘bordón’ y que en todo el concierto me apoyó con la registración.  Fue un éxito rotundo: la ovación estalló para sorpresa mía… Bajé del coro y agradecí a todos sus efusivos aplausos y el haberme acompañado en uno de los pocos conciertos que me es posible dar…

Les pongo a continuación dos párrafos tomados de documentos del magisterio sobre la Música Sacra y que también incluí en las notas del programa.

“Entre los instrumentos a los que se les da entrada en las iglesias ocupa, con razón, el primer puesto el órgano, que tan particularmente se acomoda a los cánticos y ritos sagrados, comunica un notable esplendor y una particular magnificencia a las ceremonias de la Iglesia, conmueve las almas de los fieles con la grandiosidad y dulzura de sus sonidos, llena las almas de una alegría casi celestial y las eleva con vehemencia hacia Dios y los bienes sobrenaturales”.  (Músicae Sacrae, No. 18).

 “Es absolutamente indispensable que los organistas y demás músicos posean no sólo determinada pericia para tocar los instrumentos a ellos confiados, sino que además conozcan y penetren el espíritu íntimo de la Liturgia, a fin de que aun cuando tengan que ejercer su función improvisadamente, consigan embellecer la sagrada celebración, conforme a la verdadera naturaleza de cada una de sus partes, y hagan más fácil la participación de los fieles”  (Músicam Sacram, No. 67)

concierto Taxco, 2013 imag 5 

Quiero terminar con una frase del maestro Miguel Bernal Jiménez que siempre hago mía y con la que me gusta mucho concluir mis publicaciones: “Por doquiera te escucho y te persigo amada Voz de la Belleza increada.  Y voy en pos de Ti como un eco lejano y torpe, dulce y obediente.  En mi pecho arde un secreto anhelo, Señor, que mi canto sea agradable a Ti y también a los hombres…

 Sor Beatriz Alceda, O.I.C. 

Organista y Directora de Coro

 

¿Sólo así he de irme?,

¿como las flores que perecieron?;

¿nada quedará de mi nombre?,

¿nada de mi fama aquí en la tierra?:

¡Al menos flores, al menos cantos!

 (Cantos de Huexotzingo)

 

 

Concierto de Órgano

El próximo sábado 12 de octubre estaré dando concierto de órgano en el marco del V Festival de Órgano de Santa Prisca en Taxco, Guerrero (México).  Espero puedan acompañarme y disfrutar un poco de música del repertorio organístico de varias épocas.
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Abordaré un repertorio muy variado y bastante digerible. El programa será el que sigue:

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ENTRADA LIBRE

¡¡¡¡NOS VEMOS EN TAXCO!!!!

“San Pío X: un Papa músico” (Parte I)

Syrigma

Por: Sor Beatriz Alceda Pérez, O.I.C.

“San Pío X: un Papa músico”

Riese, Italia, 1835 – Ciudad del Vaticano, 1914

San Pío X 1“Las múltiples intervenciones del Papa San Pío X sobre la música religiosa, como sobre otros temas litúrgicos, orientaron decididamente a la Iglesia sobre una vida litúrgica impregnada de piedad, de gracia y de belleza inspirada.  No se trataba únicamente de indicaciones particulares limitadas a la música sagrada; detrás de estas normas precisas se encontraba una verdadera reforma que se veía alborear en la Iglesia”…

Así comenzaba Antonio Alcalde Fernández su participación en las Jornadas Nacionales de Liturgia en Madrid el año 2003.  Y continuaba citando unas palabras del benedictino Don Olivier Rousseau: “El movimiento litúrgico entró con San Pío X en un período enteramente nuevo.  Hasta entonces, ese movimiento litúrgico había sido patrimonio de algunos particulares en la Iglesia…  Alrededor de algunos monasterios que se habían manifestado como centros de vitalidad litúrgica, se agrupaban algunos sacerdotes y laicos que tenían las mismas ideas…; pero la inmensa mayoría del clero apreciaba poco un cambio de costumbres en la piedad y en los métodos de apostolado.  Sin embargo, desde el mismo momento en que el Cardenal Sarto vino a ser Papa y se hizo propagador oficial de la restauración litúrgica, cambiaron las cosas…”

Pero, ¿quién era el Cardenal Sarto, futuro Papa San Pío X?  ¿Por qué ubicamos su nombre con la Música Sacra y específicamente con la Música Litúrgica? ¿Qué hay detrás de la promulgación del Motu Proprio ‘Tra le sollecitudini’ de este Santo Pontífice?

En esta ocasión abordaremos la vida del Papa San Pío X, no a modo de biografía detallada sino mencionando solamente algunos aspectos importantes en su vida y ministerio y que lo fueron conduciendo a la inminente reforma de la música sacra llevada a cabo en los albores de su pontificado en 1903.

Giusepe Melchiorre Sarto nació en Riese, pueblo de la provincia de Treviso, en Venecia, Italia el 2 de junio de 1835.  Fue el segundo hijo de Giovanni Battista Sarto, cartero de profesión y de Margarita Sanson, costurera.  Realizó sus primeros estudios en su pueblo natal y después en el colegio (seminario menor) de Castelfranco.  Apoyado por su obispo ingresó en el seminario mayor de Padua hacia finales de 1850.  Fue ordenado sacerdote el 18 de septiembre de 1958.  Toda su vida estuvo marcada por el oficio de Pastor como lo atestiguan todas las etapas de su ministerio.

Desde muy joven se rodeó de los grandes músicos de su tiempo.  Ya seminarista fue gran amigo del organista de la catedral de Padua, el todavía célebre Don Luigi Botazzo (1845–1924) y de quien aprendió mucho.  Más adelante también entabló amistad con Oreste Ravanello (1871–1938), que por entonces era organista de la basílica de San Marcos en Venecia.  Cuando fue electo Papa, hizo migas con Licino Refice, que era uno de los más avanzados de la música religiosa en Italia y a quien después nombró primer director del Pontificio Instituto de Música Sagrada.  Finalmente, hay que mencionar al gran Don Lorenzo Perosi, que fue como su brazo derecho en la música durante su pontificado.

Ya desde su infancia, Giuseppe Sarto mostró fuerte inclinación por la música.  Al parecer, Don Pedro Jacuzzi, párroco de Riese, comenzó a darle sus primeras lecciones de música y canto.  Esto le valió para que en sus años de seminarista en Castelfranco lo nombraran maestro de capilla.

San Pío X 6Nos cuentan que al día siguiente a su ordenación sacerdotal, el ahora Don Giuseppe Sarto, fue nombrado vicario, es decir ‘ayudante’ del párroco en Tómbolo.  Este primer período pastoral fue fecundo: gran amigo de los niños y jóvenes; promovió la enseñanza de catecismo y aprovechaba para iniciarles en el canto gregoriano y en la música.  Formó una pequeña escolanía que cantaba en las grandes celebraciones del pueblo.

En 1967 fue nombrado párroco de Salzano, cargo que durará doce años.  Durante este período siguió la misma línea pastoral que en Tómbolo y que tan buenos resultados le dio.  Al parecer llevó a cabo varios proyectos que lo endeudaron fuertemente.  Aun así creó la Schola Cantorum con los niños y jóvenes del pueblo, dedicando gran parte de su tiempo en su educación y formándolos en la práctica del canto llano y la liturgia.  Con esto logró que en Salzano hubiera una especie de esplendor litúrgico que causó gran admiración entre el clero y el pueblo.

Vale la pena señalar que para el futuro Papa las ceremonias y el canto eran un medio eficaz para fortalecer la ‘comunidad de los fieles’ y revitalizar el fervor del pueblo por medio de una asistencia activa en la Misa.  Es suya la frase: ‘No se debe cantar ni orar durante la Misa; se debe cantar y orar la Misa’; al igual que esta otra: ‘Quiero que mi pueblo cante bella, hermosa y artísticamente’, frases que a juicio de Antonio Alcalde “contienen ya toda una actitud de piedad litúrgica y cuyos aspectos posteriores sólo serán su desarrollo”.  En los primeros años de su pontificado escribió alguna vez: “Estoy convencido, gracias a una larga experiencia, de hasta qué punto las puras armonías del canto eclesiástico, tal como lo exigen la santidad del templo y las ceremonias sagradas que en él se realizan, influyen admirablemente en la piedad y en la devoción y, por consiguiente, en el verdadero culto divino”, (Carta de bendición a la ‘Resegna Gregoriana’, 27 de agosto de 1903).

 Continuará…

Curso – Taller de Música Litúrgica, 2013

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Convocatoria

Curso – Taller de Música Litúrgica

26 – 30 de agosto de 2013

 

 A las R.R.M.M. Abadesas y Hermanas todas de los diversos Monasterios de la Unión de Contemplativas de la Arquidiócesis de México

Por cuarto año consecutivo, la Unión de Contemplativas de la Arquidiócesis de México, a través de su Comisión de Música y Liturgia CONVOCA a todas las Hermanas de los diversos Monasterios al Curso – Taller de Música Litúrgica, del 26 al 30 de agosto de 2013, que se llevará a cabo en la Iglesia Alemana del Espíritu Santo, ubicada en Botticelli No. 74,  esq., con Patriotismo, Mixcoac.

El tema principal de este Curso–Taller será:

El Canto en la Liturgia de las Horas

 

Para desarrollar este tema se abordarán las siguientes materias:

  • Ordenación General de la Liturgia de las Horas. (Importancia, Horas Litúrgicas, Elementos y Ritos).
  • Características de la música en la Liturgia de las Horas (Repertorio Litúrgico).
  • Principios básicos de solfeo y canto.
  • Principios básicos de tonos salmódicos tanto gregorianos como melódicos.
  • Principios básicos de armonía (sobre todo para quienes tocan algún instrumento, ya sea órgano o guitarra).
  • El Salmo Responsorial en la Eucaristía.

Para cumplir con el objetivo del Curso–Taller y para favorecer el aprendizaje de las materias les ofrezco las siguientes herramientas que ayudarán al mejor desempeño litúrgico–musical de las participantes en sus diversas comunidades:

  • Conferencias.
  • Prácticas de las diversas fórmulas salmódicas (modales y tonales).
  • Prácticas de las diversas opciones propuestas en la OGLH para el canto de las Horas Litúrgicas.
  • Técnicas de respiración y vocalización.
  • Prácticas de solfeo y canto en coro.
  • Ejercicios básicos de armonía.

La Cuota de recuperación del Curso–Taller es de $300.00 (trescientos pesos), por hermana. Esta cuota incluye el material sobre el que se trabajará  y se entregará el mismo dí

a del inicio de Curso–Taller (lunes 26 de agosto).  Por cuestiones estratégicas, favor de inscribirse mandando un correo electrónico a: sorbeatrizalceda@hotmail.com , con los siguientes datos:

El horario del curso–taller será como sigue:

9:00 hrs.          Llegada; avisos. Preparación de Tercia.

9:25 – 9:45       Tercia.

9:45 – 10:45    Conferencias en torno a la Ordenación General de la Liturgia de las Horas.

10:50 – 11:50     Principios de Solfeo / Principios de Armonía (a elegir).

12:00 – 12:20     Ángelus y descanso.

12:20 – 14:00     Coro (Técnicas de respiración, vocalización, solfeo y canto).

14:00 – 15:00     Comida.

15:00 – 16:15    Teoría y práctica de fórmulas Salmódicas (Modos Gregorianos y Tonos melódicos).

16:20                   Salida.

Clase de Armonía

EL CURSO–TALLER  ES PARA TODAS LAS HERMANAS, TENGAN O NO CONOCIMIENTOS O NOCIONES DE MÚSICA.  En la medida de lo posible sería conveniente que pudieran asistir las más que se puedan de cada comunidad para que aprovechen al máximo todas las herramientas que se les van a proporcionar para dignificar y ennoblecer las celebraciones litúrgicas de nuestras comunidades.

Si necesitan mayor información no duden en comunicarse conmigo.

Segura de contar con su asistencia y en espera de verlas pronto me despido de ustedes, asegurándoles mis oraciones y encomendándome a las suyas.

Fraternalmente,

Sor Beatriz Alceda, O.I.C.

Coordinadora de la Comisión de Música y Liturgia de la UCAM

e-mail: sorbeatrizalceda@hotmail.com

Sor Beatriz Alceda y Mtro. Benjamín Paredes en clase

“El Espíritu de la Música Litúrgica en la Cuaresma” (II)

 

Del 4 al 8 de febrero se llevó a cabo el XXXV Congreso Nacional de Música Litúrgica organizado por la Dimensión Episcopal de Música Litúrgica de México, DEMUSLI, y tuvo como tema principal: “El Espíritu de la Música Litúrgica en la Cuaresma”.  Se desarrolló en la Diócesis de Tlaxcala, en la Casa Fray Julián Garcés y el Seminario de la Diócesis de Tlaxcala, así como en la Iglesia Catedral de Tlaxcala, el Instituto Diocesano de Música Juan Pablo II y la Parroquia de San Pablo Apetatitlán.

Les comparto ahora, la segunda parte de la tercera Conferencia, presentada por el Mtro. Gabriel de Jesús Frausto Zamora de la Arquidiócesis de Colima.

 Espero les sea de utilidad.  Como les comenté anteriormente, la reseña se la dejo al Mtro. Rogelio Vázquez que amablemente nos la compartirá en las semanas siguientes.

“El Espíritu de la Música Litúrgica en la Cuaresma”

Mtro. Gabriel de Jesús Frausto Zamora

CUARESMA “TIEMPO DE AUSTERIDAD” EN EL CANTO

No podemos olvidar que el tiempo de cuaresma es un tiempo penitencial; tiempo de austeridad, que se manifestará tanto en el ornato del templo como en el canto.

Esta austeridad hay que destacarla para que resalte más el gozo cuando se haga desbordante en la Pascua. Por este motivo, desde el comienzo de la cuaresma hasta la vigilia pascual queda prohibido adornar con flores el altar; no se recita ni se canta el Aleluya en ninguna celebración, incluidas las Solemnidades y las Fiestas.

En éste tiempo también se suprime el canto del Gloria. Sólo puede ser cantado (se recomienda que sea recitado para guardar la austeridad del tiempo) en la Solemnidad de San José (19 de Marzo) y de la Anunciación del Señor (25 de Marzo).

Los instrumentos musicales no acompañan «festivamente», sólo se permiten para sostener el canto, como corresponde al carácter penitencial de este tiempo es decir, acompañan «prácticamente», sirven para sostener la afinación del coro. (y del cantor).

Un detalle de la pedagogía maternal de la Iglesia es la excepción en todo este largo recorrido en la austeridad: El cuarto domingo de cuaresma, domingo Laetare (es decir, “Alégrate” por la proximidad de la Pascua), se permiten los instrumentos y el adorno discreto del altar con flores.

Tampoco hagamos sonar los instrumentos en momentos que son para el silencio, por ejemplo durante las ofrendas (mientras no se haga un canto apropiado), y mucho menos durante la consagración, que no se debería hacer nunca, de igual manera, es muy conveniente el silencio después de la comunión.

Durante la cuaresma, como en cualquier otro tiempo, debemos cantar, pero no debemos cargar de cantos la celebración. Demos oportunidades en este tiempo al silencio musical y a la austeridad en el canto.

En cuanto al uso de instrumentos para la Sagrada Eucaristía tanto en la Parroquia, seminarios y casas de formación, donde normalmente se emplean diversos instrumentos como la guitarra, panderos, claves, entre otros; conviene considerar el disminuir el número de instrumentos que se utilizan (durante la cuaresma), por ejemplo. Si se tienen 5 guitarras, usar solo 2. Restringir el uso de los instrumentos rítmicos como las claves, ¡Baterías!, y aquellos que se juzgue conveniente emplear, usarlos más sobriamente. La voz humana debe resonar en el Templo.

Otro punto práctico podría ser el omitir el “Canto de Salida” que en principio no es litúrgico.

Otro aspecto importante es potenciar las aclamaciones – a las lecturas, respuestas a la oración de los fieles, etc, – usar o emplear aquellas que encuadren más con la cuaresma, la del formulario III del acto penitencial – Con tropos apropiados – .

Por ejemplo la 2da.

  • Tú, que borras nuestras culpas:

Señor, ten piedad.

R.   Señor, ten piedad.

  • Tú, que creas en nosotros un corazón puro:

Cristo, ten piedad.

R. Cristo, ten piedad.

  • Tú, que nos devuelves la alegría de la salvación:
  • Señor, ten piedad.

R.  Señor, ten piedad.

CANTOS ESPECIFICOS EN CUARESMA

Debemos poner mucha atención en la selección de cantos para cada celebración de acuerdo al tiempo Litúrgico. No es indiferente el hecho de preparar unos cantos u otros. Estos deben ser cantos específicos, de la misma manera que en adviento o en navidad; cantos que sean identificadores del tiempo en que estamos.

Cuando el grupo de liturgia organiza y selecciona bien una serie de cantos para la cuaresma está influyendo en los fieles (tal vez más que el sacerdote con su homilía). Tenemos que cambiar el repertorio y mejorar la oferta musical para nuestras comunidades.

No podemos contentarnos con cantar (como la mayoría de los domingos) Juntos como hermanos, Venimos hoy a tu altar o ¡Qué alegría cuando me dijeron!, como canto procesional de entrada; o el Pescador de Hombres o una espiga chamuscada por el sol (ya con tanta vuelta) en el canto procesional de comunión. A éstos los dejamos descansar un buen tiempo, pues ya tendremos ocasión de usarlos en tantos domingos del tiempo ordinario.

Como MINISTERIO, el del canto litúrgico es un servicio del cual debemos estar muy pendientes, vigilantes, y principalmente FORMADOS.

El Canto, (cuando no hay monición de ingreso) es la primera acción que litúrgicamente se realiza y debe disponer a los fieles al espíritu, al ánimo, de esa celebración… (Cuando caminamos por la calle y escuchamos que cantan las mañanitas? O cuando vemos que en alguna casa hay gente reunida escuchamos que cantan: entre tus manos?? Así mismo, cuando un fiel escucha un canto Penitencial, Eucarístico, Mariano, etc., le será fácil entrar en el espíritu de esa celebración, vivir y celebrar su fe.

La Iglesia tiene un acervo musical muchísimo muy rico, muy basto. Pero, haciendo conciencia en el ánimo de la Dignificación de las Celebraciones Litúrgicas, debemos purificar el repertorio eliminando aquellos cantos vacios de contenido, que no son propios para la liturgia, que no fueron pensados para ello y en su caso, organizar y diferenciar (con sano criterio, “expresado en el magisterio de la Iglesia”) los cantos para las celebraciones Litúrgicas, para las reuniones de catequesis, los cantos de Evangelización, los cantos de convivencia, cantos vocacionales, etc..

Como es sabido por la mayoría de los aquí presentes, el Documento Motu Proprio “Tra le sollecitudini” distingue tres géneros de música sagrada: El Canto Gregoriano, la Polifonía Clásica y la Música Moderna. Da la preferencia para los Oficios litúrgicos al Canto Gregoriano, al que califica de “supremo modelo de toda música sagrada”, por poseer en grado sumo las cualidades susodichas de santidad, bondad de las formas y universalidad. (Motu Proprio 1903).

Este documento, cede el segundo lugar a la polifonía clásica, especialmente a la de la escuela romana, que en el siglo XVI llegó a la meta de la perfección en las obras de Palestrina, y que en este periodo muchos otros compositores siguiendo la escuela Romana  produjeron  composiciones de excelente bondad musical y litúrgica; entre ellos: Cristóbal Morales, Tomás Luis de Victoria, William Byrd, Jacobus Gallus, etc. Esta polifonía clásica se acerca bastante al canto gregoriano y por esta razón mereció serlo.

Es, pues, deseo de la Iglesia que se haga de ella frecuente uso en las solemnidades religiosas, especialmente en las basílicas más insignes, en las catedrales y en los seminarios e institutos eclesiásticos, donde existen los elementos necesarios para su digna interpretación. (También debemos propiciarlos)

La Iglesia ha reconocido y fomentado en todo tiempo los progresos de las artes, admitiendo en el servicio del culto cuanto en el curso de los siglos el genio ha sabido hallar de bueno y bello, salva siempre la ley litúrgica; por consiguiente, admite también en el templo la música moderna, puesto que cuenta con composiciones de tal bondad, seriedad y gravedad, que de ningún modo son indignas de las solemnidades religiosas. Ha de cuidarse, empero, con gran diligencia que dichas composiciones musicales de estilo moderno no contengan nada profano, ni ofrezcan reminiscencias de motivos teatrales.

Ahora bien, no podemos apreciar o amar aquello que no conocemos… Por lo tanto, quienes conocemos un poco o quienes conocen más sobre la Música Sagrada, de la Música Litúrgica, tienen “tenemos” el compromiso de compartir e instruir a quienes solo tienen la voluntad. Sin duda, esto no es una tarea fácil, pero, si podemos aportar con nuestro granito de arena.

Tenemos así,  en el citado documento de Pío X, la siguiente regla de oro consignada: “Así pues, el antiguo canto gregoriano tradicional deberá restablecerse ampliamente en las solemnidades del culto, teniéndose por bien sabido que ninguna función religiosa perderá nada de su solemnidad, aunque no se cante en ella otra música que la gregoriana.”

El Papa Pío XII, después de poner en su lugar de preferencia para el culto litúrgico al canto gregoriano ya la música polifónica clásica, al igual que sus predecesores, escribe: “Esto no quiere decir que la música y el canto modernos hayan de ser excluidos en absoluto del culto católico. Más aún, si no tienen ningún sabor profano, ni desdicen de la santidad del lugar o de la acción sagrada, ni nacen de un prurito vacío de buscar algo raro y maravilloso, débeseles incluso abrir las puertas de nuestros templos, ya que pueden contribuir no poco a la esplendidez de los actos litúrgicos, a elevar más en alto los corazones y a nutrir una sincera devoción.” (Encíclica Mediator Dei).

 

El uso del órgano y del armonio.

El órgano, y en su defecto el armonio, es el instrumento oficial de la música litúrgica, y su misión es: acompañar la música sagrada, suplir el canto de algunas piezas, y llenar los silencios.

Las prescripciones de la Iglesia acerca del uso del órgano o del armonio pueden reducirse a estas tres reglas:
Se prohíbe en la misa del Jueves Santo, una vez terminado el “Gloria”; en todos los oficios litúrgicos del Triduo de Semana Santa, hasta el “Gloria” de la misa del Sábado; en el Oficio y Exequias de Difuntos.

Se permite, pero sólo como mero acompañante del canto: en los domingos y ferias de Advientos y Cuaresma y en todas las misas de Réquiem.

Tiene libre uso en todos los demás días del año, y en los domingos “Gaudete” y “Laetare” de medio Adviento y media Cuaresma.

La liturgia de este tiempo nos invita a la penitencia, por ende, la música debe ir de acuerdo a ese espíritu. El papa Pío XII quiso destacar este elemento al prohibir el uso de los instrumentos musicales en Cuaresma (De Música Sacra 81). Músicam Sacram 66 los permitió, pero sólo “para sostener el canto”, es decir, para acompañar las voces.

Cierro esta parte de nuestra charla diciendo que:

El primer convencido, convertido, instruido, confesado, predicador con el ejemplo…  debe ser “debemos ser” cada uno de nosotros los que prestamos un servicio específico a la Sagrada Liturgia, para tener la fortaleza de predicar con las palabras y convencer con el ejemplo. La cuaresma la podemos entender solo en función de la Pascua.

“El Espíritu de la Música Litúrgica en la Cuaresma” (I)

Del 4 al 8 de febrero se llevó a cabo el XXXV Congreso Nacional de Música Litúrgica organizado por la Dimensión Episcopal de Música Litúrgica de México, DEMUSLI, y tuvo como tema principal: “El Espíritu de la Música Litúrgica en la Cuaresma”.  Se desarrolló en la Diócesis de Tlaxcala, en la Casa Fray Julián Garcés y el Seminario de la Diócesis de Tlaxcala, así como en la Iglesia Catedral de Tlaxcala, el Instituto Diocesano de Música Juan Pablo II y la Parroquia de San Pablo Apetatitlán.

Les comparto ahora, en dos partes la tercera Conferencia, presentada por el Mtro. Gabriel de Jesús Frausto Zamora de la Arquidiócesis de Colima.

 Espero les sea de utilidad.  Como les comenté anteriormente, la reseña se la dejo al Mtro. Rogelio Vázquez que amablemente nos la compartirá en las semanas siguientes.

“El Espíritu de la Música Litúrgica en la Cuaresma”

Mtro. Gabriel de Jesús Frausto Zamora

Después de haber escuchado las exposiciones anteriores, me pregunto: y ahora ¿qué voy a decir?

Esta tercera ponencia por su mismo título, pone de manifiesto que tratar de aterrizar o concretizar el trabajo propuesto por la DEMUSLI para este congreso.

Debo confesar que me intimida el ver entre nosotros personas con profundos estudios, vivencias y experiencia en este tema. Me alienta el deseo y la responsabilidad de compartir con ustedes un poco de lo que Dios me ha permitido vivir y aprender de muchos y con muchos de ustedes en este ministerio de la Música Litúrgica.

Propongo desmenuzar un poco lo que hemos querido expresar con este Tema, para luego presentarles algunas obras (quizás algunas conocidas por ustedes) que pueden ser de mucha utilidad para las celebraciones litúrgicas y otros momentos de encuentro durante la cuaresma.

EL ESPÍRITU

La palabra “espíritu”, se refiere sólo a la parte inmaterial del hombre. La raza humana tiene un espíritu, pero nosotros no somos un espíritu. Sin embargo, en la Escritura, sólo los creyentes, aquellos en quienes habita el Espíritu Santo, se dice que están “espiritualmente vivos” (1 Corintios 2:11; Hebreos 4:12; Santiago 2:26), así como los no creyentes están “espiritualmente muertos” (Efesios 2:1-5; Colosenses 2:13). En los escritos de Pablo, el “espíritu” era el eje de la vida espiritual de un creyente (1 Corintios 2:14; 3:1; 15:45; Efesios 1:3; 5:19; Colosenses 1:9; 3:16). El espíritu es el elemento que le da al hombre la habilidad para tener una relación íntima con Dios. Siempre que se usa la palabra “espíritu”, se refiere a la parte inmaterial del hombre, incluyendo su alma.

Alma, del latín Ánima, su significado lo expresaba su parónimo animus, cuya ubicación para los antiguos está la cavidad pectoral, de donde la sinonimia de las expresiones “in pectore e in animo” son algo así como soplo vital, una especie de hálito o brisa que al exhalarse implicaba la muerte. De ahí que “Amittere animam” significaba. “perder la vida”.  (Del Griego Anemos: viento, aire, soplo, sutil,).

MÚSICA

  • Es el arte de bien combinar los sonidos (vocales y/o instrumentales) en el tiempo. Utilizando los principios fundamentales de la melodía, la armonía y el ritmo.
  • El arte de las musas…
  • Una definición bastante amplia determina que música es “sonoridad organizada”
  • “El alma de los pueblos”, otros más bien se refieren a ella como “el lenguaje de los dioses”
  • El Canto, es el mejor de los instrumentos para expresar y transmitir aquello que pensamos, sentimos, deseamos, celebramos y vivimos.

LA LITURGIA

1. La Liturgia es “acción” del “Cristo total” (Christus totus). Los que desde ahora la celebran, más allá de los signos, participan ya de la liturgia del cielo, donde la celebración es enteramente Comunión y Fiesta. Catecismo de la Iglesia.

2. La Madre Iglesia desea ardientemente que se lleve a todos los fieles a aquella participación plena, consciente y activa en las celebraciones litúrgicas que exige la naturaleza de la liturgia misma y a la cual el pueblo cristiano “linaje escogido, sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido” tiene derecho y obligación, en virtud del bautismo. Catecismo de la Iglesia.

3. Se llama liturgia al culto público de la Iglesia, efectuado como Iglesia, en nombre de la Iglesia y en comunión con la Iglesia. Esta liturgia está integrada por una serie de ritos.

4. La práctica del Sacerdocio de Cristo.

5. Una vez expresado todo esto, podemos decir que: El Espíritu de la Música Litúrgica, es el arte de bien combinar los sonidos y silencios, que mueven, promueven, animan y disponen a la Asamblea (Incluido el Presidente y demás ministros) a vivir y celebrar su fe en los distintos tiempos que la Iglesia por medio del Calendario litúrgico nos ofrece.

LACUARESMA

La Cuaresma es el tiempo litúrgico de conversión que marca la Iglesia para prepararnos a la gran fiesta de la Pascua. Es tiempo para arrepentirnos de nuestros pecados y tratar o proponernos cambiar algo de nosotros para ser mejores y poder vivir y seguir más de cerca a Cristo, su Evangelio.

La Cuaresma dura 40 días; comienza el Miércoles de Ceniza y termina antes de la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo. A lo largo de este tiempo, sobre todo en la liturgia del domingo, hacemos un esfuerzo por recuperar el ritmo y estilo de verdaderos creyentes que debemos vivir como hijos de Dios.

Es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; tiempo de preparación al misterio pascual.

En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. Nos invita a vivir una serie de actitudes cristianas que nos ayudan a parecernos más a Jesucristo, ya que por acción de nuestro pecado, nos alejamos más de Dios.

Por ello, la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. Cada día, durante toda la vida, debemos arrojar de nuestros corazones el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen a nuestro amor a Dios y a los hermanos (creo que entre los músicos esto no se da). En Cuaresma, aprendemos a conocer y apreciar la Cruz de Jesús. Con esto aprendemos también a tomar nuestra cruz con alegría para alcanzar la gloria de la resurrección.

La Constitución “Sacrosanctum Concilium” (nn. 109-110) considera a la Cuaresma como el tiempo litúrgico en el que los cristianos se preparan a celebrar el misterio pascual, mediante una verdadera conversión interior, el recuerdo o celebración del bautismo y la participación en el sacramento de la Reconciliación.

Cuaresma

 109. Puesto que el tiempo cuaresmal prepara a los fieles, entregados más intensamente a oír la palabra de Dios y a la oración, para que celebran el misterio pascual, sobre todo mediante el recuerdo o la preparación del bautismo y mediante la penitencia, dése particular relieve en la Liturgia y en la catequesis litúrgica al doble carácter de dicho tiempo.

Por consiguiente:

a) Úsense con mayor abundancia los elementos bautismales propios de la Liturgia cuaresmal y, según las circunstancias, restáurense ciertos elementos de la tradición anterior.

b) Dígase lo mismo de los elementos penitenciales. Y en cuanto a la catequesis, incúlquese a los fieles, junto con las consecuencias sociales del pecado, la naturaleza propia de la penitencia, que lo detesta en cuanto es ofensa de Dios; no se olvide tampoco la participación de la Iglesia en la acción penitencial y encarézcase la oración por los pecadores. Sacrosanctum Concilium. 

Penitencia individual y social

 110. La penitencia del tiempo cuaresmal no debe ser sólo interna e individual, sino también externa y social. Foméntese la práctica penitencia de acuerdo con las posibilidades de nuestro tiempo y de los diversos países y condiciones de los fieles y recomiéndese por parte de las autoridades de que se habla en el artículo 22.

Sin embargo, téngase como sagrado el ayuno pascual; ha de celebrarse en todas partes el Viernes de la Pasión y Muerte del Señor y aun extenderse, según las circunstancias, al Sábado Santo, para que de este modo se llegue al gozo del Domingo de Resurrección con ánimo elevado y entusiasta. Sacrosanctum Concilium.

También al ministro del canto, el cantor, el coro o grupo juvenil, ¿Puede prepararse para la cuaresma para vivir y celebrar la cuaresma? Los seminaristas y de ahí para arriba…) o pensamos que este tiempo debemos prepararlo los sacerdotes, equipo de liturgia, cantor, etc., para que los “otros” se conviertan, se arrepientan, se confiesen, etc…

Durante el XXXI Congreso Nacional de Música Litúrgica en Celaya en 2009, en el Santuario de Atotonilco, tuvimos la experiencia y vivencia de una celebración litúrgica para la Reconciliación, con una catequesis introductoria para esta celebración, tema que desarrollo nuestro querido Amigo el Padre Alberto Aranda.

La Iglesia quiere que durante este tiempo los cristianos tomen (tomemos) más conciencia de las exigencias vitales que derivan de hacer de la Pascua de Cristo centro de nuestra fe y de nuestra esperanza.

Insisto, quienes realizamos este ministerio del canto, ¿tenemos el deseo de entrar en  la dinámica de este tiempo cuaresmal? O  ¿solo nos tienta un mero cumplimiento por estar ahí y no por participar de la celebración? ¿Cantar la misa o cantar en la misa?

Cantar la misa implica una preparación y disposición personal para participar y hacer participar por medio del canto (en nuestro caso) a la Asamblea, con aquel repertorio propio del Tiempo Litúrgico y de esa celebración.

Cantar en la misa, bien puede mostrar nuestra necesidad económica para hacernos de algunos pesos o que ya con estar ahí, cumplimos con el precepto. Cantamos lo que sea y como sea.

En este año de la Fe, bien cabe preguntarnos si, ¿vamos cantar en la misa por necesidad económica? o ¿cantamos la misa con la convicción vivir lo que celebramos,  realizando un servicio de manera decorosa, habiendo preparado el esquema adecuadamente y siendo medios por los cuales Dios se manifiesta? Creo que podemos y debemos ser conscientes del compromiso que asumimos como ministros del canto, para aportar a la participación Plena, Consciente, Activa y Fructosa de los ahí reunidos, y que desde luego es un servicio que debe ser remunerado, sin que sea este nuestro principal fin o nuestro primer pensamiento.

En este mismo sentido me atrevo a decir que, los coros profesionales, los cantores, organistas y grupos juveniles, comúnmente caemos en la rutina de cantar siempre lo mismo. Entre más misas cantemos el fin de semana mejor, si son bodas, ya no se diga… $$$… Me pregunto, ¿No estaremos lucrando con el culto? O ¿sinceramente preparamos cada una de éstas celebraciones? Me ha tocado empezar misas con 5 personas, ya en el aleluya somos 9 o 10 y en la comunión (si la homilía fue dedicada especialmente a los novios familiares o conocidos) quedamos solo 3 o 4 por que tenían otro hueso… Hueso???  Sí, es el nombre que damos a la celebración Eucarística, memorial de la vida, pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo.

Una de las preguntas que a menudo hago a mis alumnos es: ¿Cuánto tiempo dura la misa? (les pregunto a ustedes también) o ¿Cuánto debe durar la misa?  Yo digo que la misa dura lo que debe durar. Dependerá desde luego de los ritos propios de cada celebración, si hay bautizos, matrimonio, ordenación sacerdotal, etc. Somos nosotros los que le damos a Dios en nuestro esquema ordinario (para que se escuche bonito) 1 hora los domingos, si es menos: mejor; si es más… el padrecito es larguero y quien sabe si volvamos.

Continuará…

“Cuaresma, camino hacia la Pascua del Señor”

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Del 4 al 8 de febrero se llevó a cabo el XXXV Congreso Nacional de Música Litúrgica organizado por la Dimensión Episcopal de Música Litúrgica de México, DEMUSLI, y tuvo como tema principal: “El Espíritu de la Música Litúrgica en la Cuaresma”.  Se desarrolló en la Diócesis de Tlaxcala, en la Casa Fray Julián Garcés y el Seminario de la Diócesis de Tlaxcala, así como en la Iglesia Catedral de Tlaxcala, el Instituto Diocesano de Música Juan Pablo II y la Parroquia de San Pablo Apetatitlán.

Les comparto una síntesis que realicé de la primera Conferencia, cuyo tema fue: “Cuaresma, camino hacia la Pascua” y que fue presentada por el Pbro. Lic. Miguel de Manuel Camín Garnica de la Arquidiócesis Primada de México.

 Espero les sea de utilidad.  Más adelante les compartiré otros temas expuestos también en este XXXV Congreso de Música Litúrgica.  La reseña se la dejo al Mtro. Rogelio Vázquez que amablemente nos la compartirá en las semanas siguientes.

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 “Cuaresma, camino hacia la Pascua”

  • La Cuaresma es el camino específico hacia la Pascua.
  • Todos somos herederos de un concepto de cuaresma, heredado sobretodo de tradición familiar y sociocultural.
  • Tal pareciera que el Año Litúrgico es el gran desconocido: todo se reduce a cuestiones superficiales o circunstanciales, tales como colores u oraciones específicas.
  • Hay que hacer un esfuerzo por entrar en el ámbito del Año Litúrgico con un espíritu renovado.
  • La Cuaresma es importante siempre en relación con la Pascua.
  • El Año Litúrgico se debe plantear con la Pascua en el centro y culminación del tiempo litúrgico.  El centro de todo el Año Litúrgico es el Triduo Pascual: Muerte, Descanso y Resurrección del Señor.  Todo este triduo es introducido con la Cena del Señor y se prolonga a través de los cincuenta días después de la Resurrección.
  • Cuando celebramos el Triduo Pascual estamos celebrando el cumplimiento y la plenitud del Año Litúrgico.
  • ¿Qué es la Cuaresma?  Es el tiempo de preparación para celebrar el misterio pascual.  Es un tiempo fuerte de escucha de la Palabra de Dios y de oración.  Es una etapa de profundización de los compromisos bautismales.  Es hacer un especial relieve de la Liturgia y de la exégesis catequética.  Es tiempo de ayuno y de penitencia pero con el fin de prepararse para la Pascua.
  • La palabra clave para entender la Cuaresma es: Preparación.  Es día de ayuno como forma de dar culto a Dios heredado de las antiguas tradiciones cristianas.  Como signo de este culto a Dios, es también la ceniza.
  • Los domingos son días de mucha importancia por lo que tienen su connotación especial.
  • La Misa Crismal es una de las grandes novedades del Concilio Vaticano II y que también se inscribe dentro de toda la preparación para la Pascua.
  • El Misal Romano y la Liturgia de las Horas en sus ediciones actuales y renovadas nos ofrecen una gran riqueza y estructura para la Cuaresma como preparación para la Pascua.
  • En la Cuaresma se tiene que enfatizar mucho la homilía, la predicación, los Ejercicios Espirituales, las celebraciones penitenciales.  (Se recomienda la diaria predicación, CdIC).
  • Hay siempre que destacar el aspecto austero de la Cuaresma.
  • Los cantos siempre deben ser conforme al espíritu del tiempo.  La fuente de inspiración será siempre el Misal Romano y la Liturgia de las Horas.
  • Se debe también revalorizar la importancia y la riqueza de los ejercicios de la piedad popular.
  • La cuaresma es una opción por las realidades que son verdaderamente importantes.  Los cuarenta días deben ser un espacio propicio para la Liturgia y su interrelación con la piedad popular.
  • La Cuaresma es un camino de luz que nos conduce directamente a la celebración Pascual.  La Cuaresma no es una unidad en sí misma aunque sí podemos dividirla en varias fases.
  • Así como colocamos ceniza en nuestras cabezas al inicio de la Cuaresma, se derrama agua sobre nuestras cabezas en la Resurrección del Señor.
  • La Cuaresma debe ser entendida, celebrada y vivida como un sacramento, es decir como un signo que representa la acción operante de Cristo, la anamnesis del misterio de Cristo.  La cuaresma es sacramento porque expresa una acción salvífica.
  • La cuaresma nos debe llevar a una unión con Cristo para una vivencia plena de la Resurrección.  Todos debemos ser catecúmenos en el sentido de que debemos renovar nuestra fe.  La Cuaresma nos ayuda en este esfuerzo y rehacer nuestro camino bautismal.
  • La cuaresma debe ser expresión de la oración de la Iglesia, imitando a Cristo en su oración con el Padre.  También la limosna es una expresión de la caridad y el ayuno una expresión de la mortificación.
  • Toda nuestra cuaresma debe ser cristocéntrica, es decir, nos debe tener con la mirada puesta en Cristo que asciende a Jerusalén.  Nos permite ser testigos de la muerte del Señor y sobretodo de su resurrección.
  • El ciclo A es el prototipo de lecturas específicas de la Cuaresma.
  • ¿Qué hacer en la Cuaresma?  La Cuaresma está dividida en cuatro fases:
  1. La Introducción a la Cuaresma:  La cuaresma inicia el primer domingo de Cuaresma.  El preámbulo es la ceniza.  Hay que tener en cuenta que todos los ciclos litúrgicos empiezan en domingo.
  2. El Inicio de la Cuaresma:  El Domingo I de Cuaresma y su prolongación al Domingo II.
  3. Desarrollo: del Domingo III hasta el Domingo V.
  4. Los días santos desde el Domingo de Ramos hasta el jueves santo a la hora de nona.
  • En la cuaresma se presentan los grandes acontecimientos de la historia de la salvación porque entramos en la dinámica del proyecto de Dios.
  • Los salmos, sobre todo los penitenciales, son esenciales en el vivir cuaresmal, además de ser material excelente para la composición de cantos cuaresmales.
  • La cuaresma es un camino de fe y de conversión a Cristo.  La escucha de la Palabra de Dios (Lectio Divina) es fundamental.
  • Un gran signo que siempre hay que destacar es la Cruz.  También la austeridad es un elemento pedagógico muy importante.
  • La figura de la Virgen María se nos presenta como escondida y silenciosa para con su Hijo, camino de la cruz, la que peregrinó en la fe.

CONCLUSIÓN

(Esta conclusión está tomada textualmente del texto que proporcionó el P. Camín al terminar la conferencia)

Hemos recorrido un tiempo litúrgico muy rico y amplio.  Esto apenas es un acercamiento; hay mucho en qué profundizar.  Que sea parte la propia vivencia del Año Litúrgico que cada uno debemos tener, para que éste deje de ser desconocido y nos hable al corazón con la gran riqueza de contenidos que tiene, de manera que la praxis celebrativa concuerde con el espíritu de la Iglesia con el que quiere que sea celebrado el año Litúrgico.

El Año de la Fe nos ayude por medio de la Cuaresma a cumplir lo que dice el Papa Benedicto XVI en Porta Fidei No. 7: “La fe sólo crece y se fortalece creyendo”.