Curso-Taller de Liturgia y Música: Fotos

Aquí les comparto fotos de algunos momentos del Curso-Taller que di sobre Liturgia y Música a las hermanas de la Unión de Contemplativas de la Arquidiócesis de México, del 12 al 16 de mayo de 2014.  Se llevó a cabo en los diversos espacios de la Iglesia Alemana del Espíritu Santo y en la Parroquia de Santa Rosa de Lima en su último día.

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El tema de estudio-práctica fue la Liturgia de las Horas y se fue desarrollando de la siguiente forma:

9:00 Llegada y preparación del canto de la Hora Intermedia.

9:40 Hora Intermedia: Tercia

10:00 – 11:00 Estudio de la Ordenación General de la Liturgia de las Horas.

11:00 – 11:20 Descanso.

11:20 – 12:30 Técnicas de respiración, vocalización y canto, tanto llano como polifónico.

12:30  Regina Coeli.

12:40 – 2:00  Dos grupos: Principios básicos de solfeo y Principios básicos de armonía.

2:00 – 3:00 Comida.

3:00 – 4:15  Tema: Orar con los salmos (Conocer, Comprender, Celebrar y Vivir los Salmos).

Más adelante les compartiré algo del material que se proporcionó durante el Curso-Taller.

 

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El grupo de cursillistas con nuestro Vicario Episcopal para la Vida Consagrada, Fray David Díaz Corrales.

 

 

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Unión de Contemplativas de la Arquidiócesis de México

Comisión de Música y Liturgia

Convocatoria

Curso – Taller de Liturgia y Música

12 – 16 de mayo de 2014

 

R.R. M.M. Abadesas y Hermanas todas de los diversos Monasterios de Vida Contemplativa:

Me es grato saludarlas y desearles que la paz de Cristo esté siempre en ustedes y en su comunidad.  El motivo de la presente es para comunicarles lo siguiente:

Por cuarto año consecutivo, la Unión de Contemplativas de la Arquidiócesis de México, a través de su Comisión de Música y Liturgia de la UCAM, CONVOCA a todas las Hermanas de los diversos Monasterios al Curso – Taller de Liturgia y Música, del 12 al 16 de mayo de 2014, que se llevará a cabo en la Iglesia Alemana del Espíritu Santo, ubicada en Botticelli No. 74,  esq., con Patriotismo, Mixcoac.

El tema principal de este Curso–Taller será:

 La Liturgia de las Horas

 Para desarrollar este tema se abordarán las siguientes materias:

  • Ordenación General de la Liturgia de las Horas. (Importancia, Horas Litúrgicas, Elementos y Ritos).
  • Orar y Cantar los Salmos
  • Características de la música en la Liturgia de las Horas (Repertorio Litúrgico).
  • Principios básicos de solfeo y canto.
  • Principios básicos de la Salmodia cantada o entonada.
  • El Salmo Responsorial en la Eucaristía.

Para cumplir con el objetivo del Curso–Taller y para favorecer el aprendizaje de las materias les ofrezco las siguientes herramientas que ayudarán al mejor desempeño litúrgico–musical de las participantes en sus diversas comunidades:

  • Conferencias.
  • Prácticas de las diversas opciones propuestas en la OGLH para el canto de las Horas Litúrgicas.
  • Formas de orar y cantar los salmos
  • Prácticas de las diversas fórmulas salmódicas (modales y tonales).
  • Técnicas de respiración y vocalización.
  • Prácticas de solfeo y canto en coro.

 

La Cuota de recuperación del Curso–Taller es de $300.00 (trescientos pesos), por hermana. Esta cuota incluye el material sobre el que se trabajará  y se entregará el mismo día del inicio de Curso–Taller (lunes 12 de mayo).  Por cuestiones estratégicas, favor de inscribirse antes del 8 de mayo, mandando un correo electrónico a: sorbeatrizalceda@hotmail.com , con los siguientes datos:

 

Nombre:_________________________________

Monasterio: ______________________________

Orden: __________________________________
Dirección: _______________________________
Teléfono: ________________________________
E-mail: __________________________________

 

EL CURSO–TALLER  ES PARA TODAS LAS HERMANAS, TENGAN O NO CONOCIMIENTOS O NOCIONES DE MÚSICA.  En la medida de lo posible sería conveniente que pudieran asistir las más que se puedan de cada comunidad para que aprovechen al máximo todas las herramientas que se les van a proporcionar para dignificar y ennoblecer las celebraciones litúrgicas de nuestras comunidades.

Si necesitan mayor información no duden en comunicarse conmigo o con la Madre Guadalupe Labarthe.

Segura de contar con su asistencia y en espera de verlas pronto me despido de ustedes, asegurándoles mis oraciones y encomendándome a las suyas.

Fraternalmente,

Sor Beatriz Alceda, O.I.C.

Coordinadora de la Comisión de Música y Liturgia de la UCAM

Carretera San Pablo No. 685, La Cañada, Santiago Tepalcatlalpan, 16310 Xochimilco, México, D.F.

Tel: 2156 – 3402

e-mail: sorbeatrizalceda@hotmail.com

 

Curso-Taller de Liturgia y Música, 2014

“San Pío X: un Papa músico” (Parte II)

Syrigma

Por: Sor Beatriz Alceda Pérez, O.I.C.

“San Pío X: un Papa músico” (Parte II)

Riese, Italia, 1835 – Ciudad del Vaticano, 1914

San Pío X 5En 1875 el obispo de Treviso, Monseñor Zinelli, nombró a su secretario de cámara, Giuseppe Sarto, párroco de Fossalunga, además de director espiritual en el seminario y canónigo en la Catedral.  En 1879 quedó vacante la sede de ‘chantre’ en el cabildo de Treviso y fue ocupada por Don Giuseppe.  Siendo canónigo, en 1882 asistió al Congreso de Arezzo.  Allí habían acudido los principales musicólogos y gregorianistas del mundo entero, para unirse con los monjes de Solesmes contra las ediciones de Pustet de Ratisbona que estaban poco conformes con los trabajos ya realizados por los monjes.  En 1884 fue consagrado obispo de Mantua y en 1891 el papa León XIII lo nombró asistente al trono pontificio.   Siendo obispo él mismo llevó durante algún tiempo las funciones de rector, profesor de Teología y Moral y de Canto Gregoriano en el Seminario.  Quería él mismo enseñar a sus seminaristas la grandeza y el respeto debido a las cosas sagradas.  Es más, en las iglesias de la diócesis de Mantua, los sacerdotes debían preocuparse por la dignidad de la música y por lo mismo les pidió que ‘eliminen alborotos indignos’.  ¡Qué difícil encontrar hasta hoy pastores tan dedicados y comprometidos con la formación como lo estuvo San Pío X al frente de sus diversos ministerios!…  Además, Monseñor Sarto no sólo enfocó sus esfuerzos en el plano litúrgico.  Se sabe que trabajó por los inmigrantes y estudió los problemas sociales de su diócesis.  En resumen, trabajó incansablemente por la formación religiosa de los fieles y particularmente del clero, por la reforma del Canto Gregoriano y por las obras de carácter educativo y social.

En 1892 fue nombrado Patriarca de Venecia por el Papa León XIII.  En este punto me voy a permitir de nuevo citar textualmente a Antonio Alcalde en su ponencia de 2003: “En Venecia, como en Mantua, confesaba en las parroquias, comía con sus curas, visitaba a los enfermos y a los pobres, explicaba el catecismo a pequeños y grandes.  Trabajó en las temporadas cuaresmales como un operario más en la viña.  Los nueve años de su estancia en Venecia predicó el retiro mensual al clero.  Entre cualquier grupo de chiquillos podía encontrarse una tarde al Patriarca, como se le podía encontrar con los gondoleros, con los pescadores, o paseando con la gente más modesta.  Pero antes que a nadie entregó a sus sacerdotes sin reservas su gran corazón.  Repetidas veces salió a pública defensa del honor de algún sacerdote en la prensa.  Con frecuencia les decía a sus curas: ‘Fiaos de vuestro obispo’…”

En el plano litúrgico–musical buscó un retorno a las fuentes auténticas del canto gregoriano y organizó en San Marcos de Venecia la salmodia de las Vísperas del Domingo con la participación activa de hombres y niños.  Deseaba ardientemente que toda la asamblea tomara parte en el Ordinario de la Misa.

El 1 de Mayo de 1895 el Patriarca Sarto publica su carta pastoral sobre el canto y la música en la Iglesia.  En realidad, esta carta pastoral tuvo como origen las fiestas del centenario de la consagración de la basílica de San Marcos.  En el conjunto de celebraciones Don Giuseppe volcó sus energías en trazar un programa espléndido que contenía funciones de culto dignamente celebradas, ‘perfumadas en música limpia’ y un banquete amenizado con composiciones musicales nada menos que de Lorenzo Perosi.  Es por eso que en la ya mencionada carta pastoral toma severas disposiciones que más tarde veremos aplicadas a toda la Iglesia.  Y no se contentó con decretar dichas disposiciones sino que creó una comisión encargada de hacer observar estas normas.  Transcribo parte del texto que llama la atención para este espacio: “El canto y la música sagrada deben inflamar la devoción de los fieles por medio dela melodía y disponerlos a aceptar con mayor presteza en sí mismos los frutos de la gracia propios de los santos misterios solemnemente celebrados.  En consecuencia, la música sagrada, por la estrecha relación que tiene con la liturgia y con el texto litúrgico, debe participar en grado sumo de aquellas cualidades que son propias de este contexto y que pueden reducirse a tres principales: la santidad, la bondad del arte y la universalidad.”  Como podemos ver, esta carta pastoral es muy importante porque es ya un esbozo del Motu Proprio que promulgaría ocho años después y que para algunos de nosotros, el texto nos es ampliamente conocido.

Otra situación con la que tuvo que hacer frente el futuro Papa fue el conflicto con la escuela de Ratisbona.  Había en algunas regiones europeas toda una tendencia (y me atrevo a decir que, a pesar de las investigaciones, todavía sigue esa tendencia) de ejecutar el canto llano, sobre todo en su acompañamiento, con abundancia de acordes de forma que se pierde toda lógica en su fraseo y en sus líneas de expresión.  Ya desde 1833, Dom Prosper Guéranger, abad de Solesmes, rechazó lo que él llamaba el ‘martilleado’ del canto llano.  Él, junto con sus sucesores – Pothier, Mocquereau, y Gajard –, probaron que hay toda una riqueza de fluidez y vitalidad en el Canto Gregoriano y que era falso el fundamento silábico que había en la edición vaticana.  Es por eso que, cuando Pío X fue electo Papa, la restauración del canto gregoriano estaba muy avanzada fuera de las fronteras de Italia.  En este país fue más compleja la restauración debido a su fuerte influencia y tradición teatral y que durante décadas se había extendido en las iglesias y parroquias.

Y es que en realidad, desde el siglo XVIII y todo el siglo XIX la Iglesia fue bastante tolerante con respecto a la música.  La tendencia del ‘estilo teatral’ imperaba en la mayor parte de Europa a pesar de haber sus honrosas excepciones.  Tenemos por ejemplo en España el Padre Benito Jerónimo Feijóo (1676 – 1764), que en sus discursos y ensayos hacía una crítica de lo que se oía en su tiempo en las iglesias; el Rey húngaro, José II (el llamado rey sacristán a pesar de que hizo reformas poco agradables en la Iglesia católica de su imperio),  prohibió las misas con orquesta y mandó hacer un cancionero popular religioso al estilo de los luteranos.  Tenemos otra ilustre excepción: Camile Saint–Saëns (1835 – 1921), organista en París.  Se dice que “fue rogado por su párroco para que cambiara su repertorio severo, puesto que el público que concurría a la iglesia era el que frecuentaba la ópera cómica.  Saint–Saëns contestó al párroco: ‘Señor párroco, cuando yo vea que en el altar hacen lo que en la ópera cómica, tocaré como en la ópera cómica; pero mientras no sea así, no cambiaré de modo de tocar.”

 Hubo tal teatralización de la música en la liturgia, sobre todo en Alemania del Sur y en Austria, que precisamente en esta región nació una corriente que contribuirá e impulsará el retorno a la ‘música sagrada’.  Si nos atenemos a los datos que nos proporciona Antonio Alcalde, “el término ‘Música Sagrada’ apareció por primera vez en un documento eclesiástico, en el Sínodo provincial de Colonia en 1860, y la corriente culminará en 1868 con la fundación por el P. Franz Witt de la Unión General Ceciliana que recibirá desde 1870, con el papa Pío IX, la aprobación oficial de la Santa Sede”.

Los puntos más importantes de esta corriente eran: la distinción total de la música sagrada de la profana; es la que es apta para la majestad de los ritos; la música antigua constituye la auténtica e insuperable música sagrada de la Iglesia y en ella, eminentemente, el canto gregoriano y la polifonía de P. L. Palestrina.  Por lo tanto se rechazarán obras de los siglos XVII y XVIII por no ser gregoriano puro o la polifonía de Liszt y otros contemporáneos por su cromatismo.  Por eso llaman tanto la atención las obras de Lorenzo Perosi, por su estilo a la Palestrina en pleno siglo XX.  Hay que anotar sin embargo, que el papa Pío XII en 1958 amplía considerablemente el concepto de ‘Música Sagrada’ y permite en ello el canto gregoriano, la polifonía sacra, la música sagrada moderna, la música para órgano, y algo verdaderamente novedoso: el canto popular religioso y la música religiosa (Pío XII, Instrucción No. 4).

San Pío X 3Tenemos pues que solamente alguien como Don Giuseppe Sarto siendo ya el Papa Pío X pudo reaccionar con fuerza contra el ‘estilo teatral’ sobre todo el italiano, y lo hizo inmediatamente después de su entronización con la promulgación de su Motu Proprio el 22 de noviembre de 1903.  En este documento tenemos ya la importancia y función de los coros en la liturgia, el destierro total de las formas teatrales y todo aquello que tenga esas reminiscencias.  A mi juicio, uno de los párrafos más importantes del documento es éste:

“Nada, por consiguiente, debe ocurrir en el templo que turbe, ni siquiera disminuya, la piedad y la devoción de los fieles; nada que dé fundado motivo de disgusto o escándalo; nada, sobre todo, que directamente ofenda el decoro y la santidad de los sagrados ritos y, por este motivo, sea indigno de la casa de oración y la majestad divina”. (Motu Proprio, Introducción)…

Continuará…

Curso – Taller de Música Litúrgica, 2013

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Convocatoria

Curso – Taller de Música Litúrgica

26 – 30 de agosto de 2013

 

 A las R.R.M.M. Abadesas y Hermanas todas de los diversos Monasterios de la Unión de Contemplativas de la Arquidiócesis de México

Por cuarto año consecutivo, la Unión de Contemplativas de la Arquidiócesis de México, a través de su Comisión de Música y Liturgia CONVOCA a todas las Hermanas de los diversos Monasterios al Curso – Taller de Música Litúrgica, del 26 al 30 de agosto de 2013, que se llevará a cabo en la Iglesia Alemana del Espíritu Santo, ubicada en Botticelli No. 74,  esq., con Patriotismo, Mixcoac.

El tema principal de este Curso–Taller será:

El Canto en la Liturgia de las Horas

 

Para desarrollar este tema se abordarán las siguientes materias:

  • Ordenación General de la Liturgia de las Horas. (Importancia, Horas Litúrgicas, Elementos y Ritos).
  • Características de la música en la Liturgia de las Horas (Repertorio Litúrgico).
  • Principios básicos de solfeo y canto.
  • Principios básicos de tonos salmódicos tanto gregorianos como melódicos.
  • Principios básicos de armonía (sobre todo para quienes tocan algún instrumento, ya sea órgano o guitarra).
  • El Salmo Responsorial en la Eucaristía.

Para cumplir con el objetivo del Curso–Taller y para favorecer el aprendizaje de las materias les ofrezco las siguientes herramientas que ayudarán al mejor desempeño litúrgico–musical de las participantes en sus diversas comunidades:

  • Conferencias.
  • Prácticas de las diversas fórmulas salmódicas (modales y tonales).
  • Prácticas de las diversas opciones propuestas en la OGLH para el canto de las Horas Litúrgicas.
  • Técnicas de respiración y vocalización.
  • Prácticas de solfeo y canto en coro.
  • Ejercicios básicos de armonía.

La Cuota de recuperación del Curso–Taller es de $300.00 (trescientos pesos), por hermana. Esta cuota incluye el material sobre el que se trabajará  y se entregará el mismo dí

a del inicio de Curso–Taller (lunes 26 de agosto).  Por cuestiones estratégicas, favor de inscribirse mandando un correo electrónico a: sorbeatrizalceda@hotmail.com , con los siguientes datos:

El horario del curso–taller será como sigue:

9:00 hrs.          Llegada; avisos. Preparación de Tercia.

9:25 – 9:45       Tercia.

9:45 – 10:45    Conferencias en torno a la Ordenación General de la Liturgia de las Horas.

10:50 – 11:50     Principios de Solfeo / Principios de Armonía (a elegir).

12:00 – 12:20     Ángelus y descanso.

12:20 – 14:00     Coro (Técnicas de respiración, vocalización, solfeo y canto).

14:00 – 15:00     Comida.

15:00 – 16:15    Teoría y práctica de fórmulas Salmódicas (Modos Gregorianos y Tonos melódicos).

16:20                   Salida.

Clase de Armonía

EL CURSO–TALLER  ES PARA TODAS LAS HERMANAS, TENGAN O NO CONOCIMIENTOS O NOCIONES DE MÚSICA.  En la medida de lo posible sería conveniente que pudieran asistir las más que se puedan de cada comunidad para que aprovechen al máximo todas las herramientas que se les van a proporcionar para dignificar y ennoblecer las celebraciones litúrgicas de nuestras comunidades.

Si necesitan mayor información no duden en comunicarse conmigo.

Segura de contar con su asistencia y en espera de verlas pronto me despido de ustedes, asegurándoles mis oraciones y encomendándome a las suyas.

Fraternalmente,

Sor Beatriz Alceda, O.I.C.

Coordinadora de la Comisión de Música y Liturgia de la UCAM

e-mail: sorbeatrizalceda@hotmail.com

Sor Beatriz Alceda y Mtro. Benjamín Paredes en clase

“El Espíritu de la Música Litúrgica en la Cuaresma” (I)

Del 4 al 8 de febrero se llevó a cabo el XXXV Congreso Nacional de Música Litúrgica organizado por la Dimensión Episcopal de Música Litúrgica de México, DEMUSLI, y tuvo como tema principal: “El Espíritu de la Música Litúrgica en la Cuaresma”.  Se desarrolló en la Diócesis de Tlaxcala, en la Casa Fray Julián Garcés y el Seminario de la Diócesis de Tlaxcala, así como en la Iglesia Catedral de Tlaxcala, el Instituto Diocesano de Música Juan Pablo II y la Parroquia de San Pablo Apetatitlán.

Les comparto ahora, en dos partes la tercera Conferencia, presentada por el Mtro. Gabriel de Jesús Frausto Zamora de la Arquidiócesis de Colima.

 Espero les sea de utilidad.  Como les comenté anteriormente, la reseña se la dejo al Mtro. Rogelio Vázquez que amablemente nos la compartirá en las semanas siguientes.

“El Espíritu de la Música Litúrgica en la Cuaresma”

Mtro. Gabriel de Jesús Frausto Zamora

Después de haber escuchado las exposiciones anteriores, me pregunto: y ahora ¿qué voy a decir?

Esta tercera ponencia por su mismo título, pone de manifiesto que tratar de aterrizar o concretizar el trabajo propuesto por la DEMUSLI para este congreso.

Debo confesar que me intimida el ver entre nosotros personas con profundos estudios, vivencias y experiencia en este tema. Me alienta el deseo y la responsabilidad de compartir con ustedes un poco de lo que Dios me ha permitido vivir y aprender de muchos y con muchos de ustedes en este ministerio de la Música Litúrgica.

Propongo desmenuzar un poco lo que hemos querido expresar con este Tema, para luego presentarles algunas obras (quizás algunas conocidas por ustedes) que pueden ser de mucha utilidad para las celebraciones litúrgicas y otros momentos de encuentro durante la cuaresma.

EL ESPÍRITU

La palabra “espíritu”, se refiere sólo a la parte inmaterial del hombre. La raza humana tiene un espíritu, pero nosotros no somos un espíritu. Sin embargo, en la Escritura, sólo los creyentes, aquellos en quienes habita el Espíritu Santo, se dice que están “espiritualmente vivos” (1 Corintios 2:11; Hebreos 4:12; Santiago 2:26), así como los no creyentes están “espiritualmente muertos” (Efesios 2:1-5; Colosenses 2:13). En los escritos de Pablo, el “espíritu” era el eje de la vida espiritual de un creyente (1 Corintios 2:14; 3:1; 15:45; Efesios 1:3; 5:19; Colosenses 1:9; 3:16). El espíritu es el elemento que le da al hombre la habilidad para tener una relación íntima con Dios. Siempre que se usa la palabra “espíritu”, se refiere a la parte inmaterial del hombre, incluyendo su alma.

Alma, del latín Ánima, su significado lo expresaba su parónimo animus, cuya ubicación para los antiguos está la cavidad pectoral, de donde la sinonimia de las expresiones “in pectore e in animo” son algo así como soplo vital, una especie de hálito o brisa que al exhalarse implicaba la muerte. De ahí que “Amittere animam” significaba. “perder la vida”.  (Del Griego Anemos: viento, aire, soplo, sutil,).

MÚSICA

  • Es el arte de bien combinar los sonidos (vocales y/o instrumentales) en el tiempo. Utilizando los principios fundamentales de la melodía, la armonía y el ritmo.
  • El arte de las musas…
  • Una definición bastante amplia determina que música es “sonoridad organizada”
  • “El alma de los pueblos”, otros más bien se refieren a ella como “el lenguaje de los dioses”
  • El Canto, es el mejor de los instrumentos para expresar y transmitir aquello que pensamos, sentimos, deseamos, celebramos y vivimos.

LA LITURGIA

1. La Liturgia es “acción” del “Cristo total” (Christus totus). Los que desde ahora la celebran, más allá de los signos, participan ya de la liturgia del cielo, donde la celebración es enteramente Comunión y Fiesta. Catecismo de la Iglesia.

2. La Madre Iglesia desea ardientemente que se lleve a todos los fieles a aquella participación plena, consciente y activa en las celebraciones litúrgicas que exige la naturaleza de la liturgia misma y a la cual el pueblo cristiano “linaje escogido, sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido” tiene derecho y obligación, en virtud del bautismo. Catecismo de la Iglesia.

3. Se llama liturgia al culto público de la Iglesia, efectuado como Iglesia, en nombre de la Iglesia y en comunión con la Iglesia. Esta liturgia está integrada por una serie de ritos.

4. La práctica del Sacerdocio de Cristo.

5. Una vez expresado todo esto, podemos decir que: El Espíritu de la Música Litúrgica, es el arte de bien combinar los sonidos y silencios, que mueven, promueven, animan y disponen a la Asamblea (Incluido el Presidente y demás ministros) a vivir y celebrar su fe en los distintos tiempos que la Iglesia por medio del Calendario litúrgico nos ofrece.

LACUARESMA

La Cuaresma es el tiempo litúrgico de conversión que marca la Iglesia para prepararnos a la gran fiesta de la Pascua. Es tiempo para arrepentirnos de nuestros pecados y tratar o proponernos cambiar algo de nosotros para ser mejores y poder vivir y seguir más de cerca a Cristo, su Evangelio.

La Cuaresma dura 40 días; comienza el Miércoles de Ceniza y termina antes de la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo. A lo largo de este tiempo, sobre todo en la liturgia del domingo, hacemos un esfuerzo por recuperar el ritmo y estilo de verdaderos creyentes que debemos vivir como hijos de Dios.

Es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; tiempo de preparación al misterio pascual.

En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. Nos invita a vivir una serie de actitudes cristianas que nos ayudan a parecernos más a Jesucristo, ya que por acción de nuestro pecado, nos alejamos más de Dios.

Por ello, la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. Cada día, durante toda la vida, debemos arrojar de nuestros corazones el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen a nuestro amor a Dios y a los hermanos (creo que entre los músicos esto no se da). En Cuaresma, aprendemos a conocer y apreciar la Cruz de Jesús. Con esto aprendemos también a tomar nuestra cruz con alegría para alcanzar la gloria de la resurrección.

La Constitución “Sacrosanctum Concilium” (nn. 109-110) considera a la Cuaresma como el tiempo litúrgico en el que los cristianos se preparan a celebrar el misterio pascual, mediante una verdadera conversión interior, el recuerdo o celebración del bautismo y la participación en el sacramento de la Reconciliación.

Cuaresma

 109. Puesto que el tiempo cuaresmal prepara a los fieles, entregados más intensamente a oír la palabra de Dios y a la oración, para que celebran el misterio pascual, sobre todo mediante el recuerdo o la preparación del bautismo y mediante la penitencia, dése particular relieve en la Liturgia y en la catequesis litúrgica al doble carácter de dicho tiempo.

Por consiguiente:

a) Úsense con mayor abundancia los elementos bautismales propios de la Liturgia cuaresmal y, según las circunstancias, restáurense ciertos elementos de la tradición anterior.

b) Dígase lo mismo de los elementos penitenciales. Y en cuanto a la catequesis, incúlquese a los fieles, junto con las consecuencias sociales del pecado, la naturaleza propia de la penitencia, que lo detesta en cuanto es ofensa de Dios; no se olvide tampoco la participación de la Iglesia en la acción penitencial y encarézcase la oración por los pecadores. Sacrosanctum Concilium. 

Penitencia individual y social

 110. La penitencia del tiempo cuaresmal no debe ser sólo interna e individual, sino también externa y social. Foméntese la práctica penitencia de acuerdo con las posibilidades de nuestro tiempo y de los diversos países y condiciones de los fieles y recomiéndese por parte de las autoridades de que se habla en el artículo 22.

Sin embargo, téngase como sagrado el ayuno pascual; ha de celebrarse en todas partes el Viernes de la Pasión y Muerte del Señor y aun extenderse, según las circunstancias, al Sábado Santo, para que de este modo se llegue al gozo del Domingo de Resurrección con ánimo elevado y entusiasta. Sacrosanctum Concilium.

También al ministro del canto, el cantor, el coro o grupo juvenil, ¿Puede prepararse para la cuaresma para vivir y celebrar la cuaresma? Los seminaristas y de ahí para arriba…) o pensamos que este tiempo debemos prepararlo los sacerdotes, equipo de liturgia, cantor, etc., para que los “otros” se conviertan, se arrepientan, se confiesen, etc…

Durante el XXXI Congreso Nacional de Música Litúrgica en Celaya en 2009, en el Santuario de Atotonilco, tuvimos la experiencia y vivencia de una celebración litúrgica para la Reconciliación, con una catequesis introductoria para esta celebración, tema que desarrollo nuestro querido Amigo el Padre Alberto Aranda.

La Iglesia quiere que durante este tiempo los cristianos tomen (tomemos) más conciencia de las exigencias vitales que derivan de hacer de la Pascua de Cristo centro de nuestra fe y de nuestra esperanza.

Insisto, quienes realizamos este ministerio del canto, ¿tenemos el deseo de entrar en  la dinámica de este tiempo cuaresmal? O  ¿solo nos tienta un mero cumplimiento por estar ahí y no por participar de la celebración? ¿Cantar la misa o cantar en la misa?

Cantar la misa implica una preparación y disposición personal para participar y hacer participar por medio del canto (en nuestro caso) a la Asamblea, con aquel repertorio propio del Tiempo Litúrgico y de esa celebración.

Cantar en la misa, bien puede mostrar nuestra necesidad económica para hacernos de algunos pesos o que ya con estar ahí, cumplimos con el precepto. Cantamos lo que sea y como sea.

En este año de la Fe, bien cabe preguntarnos si, ¿vamos cantar en la misa por necesidad económica? o ¿cantamos la misa con la convicción vivir lo que celebramos,  realizando un servicio de manera decorosa, habiendo preparado el esquema adecuadamente y siendo medios por los cuales Dios se manifiesta? Creo que podemos y debemos ser conscientes del compromiso que asumimos como ministros del canto, para aportar a la participación Plena, Consciente, Activa y Fructosa de los ahí reunidos, y que desde luego es un servicio que debe ser remunerado, sin que sea este nuestro principal fin o nuestro primer pensamiento.

En este mismo sentido me atrevo a decir que, los coros profesionales, los cantores, organistas y grupos juveniles, comúnmente caemos en la rutina de cantar siempre lo mismo. Entre más misas cantemos el fin de semana mejor, si son bodas, ya no se diga… $$$… Me pregunto, ¿No estaremos lucrando con el culto? O ¿sinceramente preparamos cada una de éstas celebraciones? Me ha tocado empezar misas con 5 personas, ya en el aleluya somos 9 o 10 y en la comunión (si la homilía fue dedicada especialmente a los novios familiares o conocidos) quedamos solo 3 o 4 por que tenían otro hueso… Hueso???  Sí, es el nombre que damos a la celebración Eucarística, memorial de la vida, pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo.

Una de las preguntas que a menudo hago a mis alumnos es: ¿Cuánto tiempo dura la misa? (les pregunto a ustedes también) o ¿Cuánto debe durar la misa?  Yo digo que la misa dura lo que debe durar. Dependerá desde luego de los ritos propios de cada celebración, si hay bautizos, matrimonio, ordenación sacerdotal, etc. Somos nosotros los que le damos a Dios en nuestro esquema ordinario (para que se escuche bonito) 1 hora los domingos, si es menos: mejor; si es más… el padrecito es larguero y quien sabe si volvamos.

Continuará…

“Requiem” de Wolfgang Amadeus Mozart

Syrigma

Por: Sor Beatriz Alceda Pérez, O.I.C.

 “Requiem” de Wolfgang Amadeus Mozart (1756 – 1791)

 

Es costumbre en esta época del año escuchar en las salas de concierto y aun en las iglesias el muy conocido Requiem de Johannes Chrysostomus Wolfgang Gottlieb (Amadeus en latín) Mozart.  Tal vez habremos escuchado algún otro Requiem como el de Gabriel Fauré o el de Héctor Berlioz pero sin duda el más conocido e interpretado en todo el mundo es el Requiem de Mozart.  Ésta fue su obra póstuma y desafortunadamente la dejó inconclusa.  Le debemos a un alumno suyo, Franz Xaver Süssmayr (1766–1803) la conclusión del mismo por lo menos en la versión más conocida.  Se sabe de otros intentos a lo largo de estos dos últimos siglos por hacer diferentes versiones a las partes faltantes que quedaron inconclusas utilizando las formas y el estilo de Mozart pero al parecer la versión más aceptada y más ejecutada ha sido siempre la de Süssmayr.  A mi parecer, el alumno de Mozart supo captar perfectamente el hilo conductor de la obra y las fibras más profundas de la sensibilidad de su maestro y haciendo uso de su gran habilidad logró no sólo concluir la obra sino darle unidad y homogeneidad, cosa bastante complicada para cualquier músico y más si se está en calidad de alumno.  En esta ocasión hablaremos sobre este gran Requiem, sus diferentes partes, las formas musicales que encontramos en él y sobre todo su traducción.

El Requiem comienza con el Introitus propio de la misa, es decir, el canto de entrada.  El texto en latín está tomado del libro de Esdras, apócrifo, capítulo 2, versículos 34 al 35 y le sigue el salmo 64, versículos 2 y 3 muy propio de los oficios de difuntos en general.  El texto dice así:

Requiem aeternam dona eis, Domine,

et lux perpetua luceat eis.

Te decet hymnus, Deus, in Sion,

et tibi redetur votum in Ierusalem;

exaudi orationem meam:

ad te omnis caro veniet.

Requiem aeternam…

La traducción es como sigue:

El descanso eterno dales, Señor,

y la luz perpetua brille para ellos.


A ti se debe la alabanza, ¡oh Dios!, en Sión,

y se te cumplirán los votos en Jerusalén;

escucha mi oración:

pues a ti regresará todo viviente.

El descanso eterno…

Mozart inicia toda la obra con una introducción instrumental que nos evoca inmediatamente una procesión fúnebre.  Tanto los instrumentos como el coro, cuando éste inicia, están cargados de una gran fuerza emocional; las notas de las cuerdas son como un constante gemido de dolor y una búsqueda de sosiego.  Hay palabras que Mozart intencionalmente repite para enfatizar el sentido de la obra, como por ejemplo en este trozo la palabra ‘exaudi’ (¡escucha!), como queriendo intensificar la oración deprecatoria a Dios, así como la frase ‘et lux perpetua’ y la palabra ‘luceat’, es decir: ‘y la luz perpetua, y la luz perpetua, brille, ¡brille!, para ellos.  Es por eso, a mi parecer, muy importante que en la medida de lo posible conozcamos la traducción de la obra y de todas las piezas en general porque así cobra un sentido más profundo y hasta cierto punto vivificante…

Inmediatamente terminado el Introito y casi sin silencio de continuidad (en algunas versiones así lo interpretan), sigue el Kyrie, que es la siguiente parte de la misa, el acto penitencial.  El texto del Kyrie está en realidad en griego: Kyrie, eleison, Christe, eleison, Kyrie eleison, y significa literalmente: ‘Señor, apiádate; Cristo, apiádate; Señor, apiádate.  Mozart hace aquí gala de su extraordinario ingenio y maneja esta parte con una doble fuga como evocando a los fieles en una especie de súplica casi desesperada que no se mitiga sino que crece hasta llegar al grito unánime que concluye con la palabra ‘eleison’ (‘¡apiádate!’)…

La siguiente parte de la obra, la Secuencia, es tal vez la más fuerte en todos los sentidos y debido a su extensión y a lo variado del texto Mozart decidió trabajarlo en partes.  Hay que recordar que la Secuencia es un texto desarrollado en forma de himno generalmente con estrofas rimadas y que hacen alusión al momento celebrativo.  Se sabe que hacia la Edad Media hubo centenares de Secuencias y que en su mayoría eran cantadas.  Actualmente sólo se conservan cuatro Secuencias aprobadas por la Iglesia Católica:  Victimae paschali laudes para la octava de pascua; Veni Sancte Spiritus para la solemnidad de Pentecostés; Lauda Sion Salvatorem para la solemnidad de Corpus Christi y Stabat Mater para la celebración de la memoria de nuestra Señora, la Virgen de los Dolores.  La Secuencia de la Misa de difuntos fue suprimida desde el Concilio Vaticano II sobre todo por su carácter sombrío y angustioso que en nada hace referencia a la misericordia y el amor de Dios que lo perdona todo… Tenemos primeramente el ‘Dies irae’.  El texto dice así:

Dies irae, dies illa,

solvet saeclum in favilla,

teste David cum Sybilla.

Quantus tremor est futurus

quando Iudex est venturus

cuncta stricte discussurus.

Día de ira, aquel día

en que el mundo se convertirá en ceniza,

siendo testigos David y la Sibila.

 

Cuánto terror sobrevendrá

cuando aparezca el Juez

para juzgarlo todo estrictamente.

El texto íntegro se repite dos veces con algunas variantes en la segunda vez, pero cabe notar que la frase ‘Quantus tremor est futurus’ se repite varias veces con la frase ‘Dies irae, dies illa’ de fondo a modo de respuesta como haciendo hincapié en el terror que se espera en aquel día.  Mozart fue hijo de su tiempo y en la Europa de finales del siglo XVIII esta imagen fatalista de un Dios Juez terrible y lleno de ira era muy natural para la religiosidad de la época.  De hecho la pieza comienza con in grito desgarrador que clama la ‘ira de aquel día’, el día de nuestra comparecencia ante Dios, y este estado de angustia y desesperación se refleja en toda esta parte de la Secuencia: no hay tregua en ningún momento, no hay un solo descanso, es un grito prolongado como si un fuego inextinguible abrasara y que no dejara respiro ni alivio…

La siguiente parte de la Secuencia empieza con las palabras ‘Tuba, mirum spargens sonum’, cantadas por el bajo solista haciendo alegóricamente las veces de la trompeta que suena sobre los sepulcros:

Tuba, mirum spargens sonum

per sepulcra regionum,

coget omnes ante thronum.

Mors stupebit et Natura

cum resurget creatura

iudicanti responsura.

Liber scriptus proferetur

in quo totum continetur

unde mundus iudicetur.

Iudex ergo cum sedebit,

quidquid latet, apparebit:

nil inultum remanebit

Quid sum, miser, tunc dicturus?

Quem patronum rogaturus,

cum vix iustus sit securus?

La trompeta, esparciendo un sonido admirable

sobre todos los sepulcros,

congregará a todos ante el trono.

 

La Muerte y la Naturaleza se asombrarán

cuando se levante la creatura

para responder ante su juez.

 

Un libro lleno será presentado

en que se contiene todo aquello

de lo que el mundo será juzgado.

 

Cuando el Juez se haya sentado

todo lo que está oculto aparecerá:

nada quedará sin castigo.

 

¿Qué diré entonces yo, miserable de mí?

¿A qué abogado recurriré

cuando apenas el justo podría estar seguro?

Mozart maneja las cuatro voces solistas, una sucediendo a la otra, dándole sentido literal a la ‘secuencia’.  Hay que resaltar que las interrogantes finales, después de haberlas formulado la soprano, la última frase ‘cum vix iustus sit securus?’ son repetidas por  todos unánimes como si fueran portadores de las interrogantes de toda la humanidad que reflexiona sobre la trascendencia y la inmortalidad y sobre la inseguridad que muchas veces produce la propia interiorización…

 Continuará…

“El Órgano y los otros instrumentos: criterios para el culto divino” (Parte II)

Les ofrezco a continuación la segunda parte de extractos de un artículo que se publicó en la revista “Actualidad Litúrgica” en su No. 204, correspondiente al bimestre septiembre-octubre del 2008.  Como ya anoté en la entrada anterior, hice una selección de los textos más importantes y que pueden darnos una luz sobre los criterios que debemos tener en cuenta al admitir un instrumento en el culto divino. 


Órgano tubular de la Iglesia Alemana Luterana del Espíritu Santo

… En 1958 la Sagrada Congregación de Ritos publicó la Instrucción sobre la Música Sacra y la Sagrada Liturgia (3 de septiembre de 1958), en la que, aparte de los instrumentos, son abordados cuatro puntos: principios generales (cfr. No. 60), el órgano y los instrumentos similares a él (nn. 62 – 67); la música sagrada instrumental (nn 68 – 69), el uso de instrumentos eléctricos para reproducir música (nn. 70 – 73).  Sintetizo el contenido referente a nuestro tema.  Después de los principios generales, viene afirmando el respeto por la naturaleza de la acción litúrgica; dada la diferencia entre música sagrada y profana, hay que tener en cuenta que hay instrumentos como el órgano tubular, directamente ordenados a la música sacra, y otros que se pueden adaptar fácilmente a ella… Los instrumentos que sean juzgados propios de la música profana no deberán ser tolerados.

La Constitución sobre la sagrada liturgia del Concilio Vaticano II reserva el capítulo VI a la “música sacra” recordando la finalidad ministerial que están llamados a desarrollar el canto y la música en el culto divino (cfr. SC, No. 112)… La Constitución se expresa acerca del órgano y de los instrumentos musicales en los siguientes términos:

“Téngase en gran estima en la Iglesia latina el órgano de tubos, como instrumento musical tradicional, cuyo sonido puede aportar un esplendor notable a las ceremonias eclesiásticas y levantar poderosamente las almas hacia Dios y hacia las realidades celestiales.  En el culto divino se pueden admitir otros instrumentos, a juicio y con el consentimiento de la autoridad eclesiástica territorial…, siempre que sean aptos o puedan adaptarse al uso sagrado, convengan a la dignidad del templo y contribuyan realmente a la edificación de los fieles”.

Es clara la indicación de los Padres conciliares de dar importancia, en primer lugar, a la adopción del órgano tubular en las celebraciones litúrgicas, con motivo de la alabada tradición y de las características peculiares de su sonido… En segundo lugar, se recuerda que está permitido el uso de otros instrumentos musicales en las acciones litúrgicas, precisando algunos criterios que hay que tener en cuenta:

1)      Que los obispos, al realizar el discernimiento, se valgan de comisiones y peritos en la materia, así como también es necesario evaluar el sentir de los fieles puesto que su edificación es también decisiva.

2)      Tal discernimiento tendrá en cuenta las normas para la adaptación al carácter y las tradiciones de los pueblos.

3)      Los instrumentos deben contribuir a la dignidad del lugar sagrado, deben favorecer la edificación de los fieles.

Misa del 375° aniversario de la fundación del monasterioConsiderados en sí, los instrumentos musicales no son ni buenos ni malos; sin embargo, si un determinado instrumento es usado de preferencia o exclusivamente en un ambiente profano de cierto tipo, en contextos declaradamente contrarios al sentir cristiano, para indicar prácticas esotéricas, mágicas o de dudoso significado, se entiendo bien que resulten incompatibles con la acción litúrgica de la Iglesia.  La celebración cristiana supone y exige recogimiento, participación coral y personal, escucha y respuesta, silencio y ritmo orante.  Ahora bien, si un determinado instrumento está concebido para producir un tipo de música muy rítmica, ¿hasta qué punto puede adaptarse a lo que tiene lugar en la iglesia?…

Dice la Sacrosanctum Concilium en el No. 5:

“Es, además, necesario, que queden intactos el carácter sagrado y la belleza que caracterizan a la música de iglesia, en cuanto al canto y a los instrumentos.  Todo lo que huela a profano debe ser proscrito del santuario…  La Iglesia tiene inmensas posibilidades para una acción profunda, eficaz, que eleve, sin que, por lo mismo deba recurrir a medios más bien dudosos y hasta calificados por un consenso general como nocivos…”

En la Instrucción Músicam Sacram:

“Todo instrumento admitido en el culto se utilizará de forma que responda a las exigencias de la acción litúrgica, sirva a la belleza del culto y a la edificación de los fieles…  El empleo de instrumentos en el acompañamiento de los cantos puede ser bueno para sostener las voces, facilitar la participación y hacer más profunda la unidad de una asamblea.  Pero el sonido de los instrumentos jamás debe cubrir las voces ni dificultar la comprensión del texto…  En las Misas cantadas o rezadas se puede utiliza el órgano, o cualquier otro instrumento legítimamente admitido para acompañar el canto del coro y del pueblo.  Se pueden tocar, en solo, antes de la llegada del sacerdote al altar, en el ofertorio, durante la comunión y al final de la Misa…  El sonido solo de estos instrumentos no está autorizado durante los tiempos de Adviento y Cuaresma, durante el Triduo sacro, y en los Oficios o Misas de difuntos…

Es muy de desear que los organistas y demás instrumentistas no sean solamente expertos en el instrumento que se les ha confiado, sino que deben conocer y penetrarse íntimamente del espíritu de la liturgia, para que los que ejercen este oficio, incluso desde hace tiempo, enriquezcan la celebración según la verdadera naturaleza de cada uno de sus elementos, y favorezcan la participación de los fieles. (Músicam Sacram No. 63 – 67).

(Continuará…)